Escribiendo, una vez más
Por Milagros Müller
¿Cuales eran las chances? solemos preguntarnos con mi amiga Valu, que mientras lee esto sé que está tomando un mate, como hace siempre (cuanto la conozco que sé justamente que eso es lo que está haciendo precisamente en este instante). Las posibilidades nos rodean, nos abundan, están a nuestro alcance. ¿Cómo sabemos cuando una oportunidad realmente lo es? Muchas veces no lo sabemos, no nos damos cuenta. Y otras….. bueno, es tan obvio que sabemos exactamente lo que tenemos que hacer.
Te podes encontrar con la chance de tu vida o una pequeña, insignificante. Pero no se trata de eso. A veces lo importante es no bajar los brazos. Por supuesto que las oportunidades vienen acompañadas de un conjunto de detalles, como por ejemplo amenazas, fortalezas y debilidades; ANÁLISIS FODA. Creo que todos lo conocemos y el que no, sepa que proviene de un lenguaje contable.
En el caso de las amenazas, son un poco más complejas. Amenazar es atentar contra alguien o algo. Pero en este caso vamos a tomar la amenaza como una cuestión positiva, vamos a darle una connotación positiva porque la transformaremos en algo hermoso. Muchas veces ante las amenazas nos sentimos con miedo, pero lo que tenemos que hacer es sentirnos empoderados y tomar ese miedo para que nos dé fuerza para seguir adelante. No podemos quedarnos en el mismo lugar, hay que estar en movimiento todo el tiempo. Hay que bailar con la vida.
Una vez más, el mensaje que quiero dejarles es que sean resilientes, la resiliencia es la oportunidad más grande que nos puede suceder como seres humanos. No todos tienen esa oportunidad, por eso si la tenés aprovéchala porque sos un privilegiado.
Hace poco abrí registros akáshicos. Para los que no saben que es, se trata de acceder a la información de tu alma, lo cual implica conocer sobre tus vidas pasadas, dando consejos o guías sagradas para que tomes acción a partir de ver esa vida de manera distinta y más amplia. Mis ancestros y ángeles me dijeron que baile con la vida y que me libere de mis ataduras, ¿Que oportunidad más clara puedo tener? La vi, la tomé y la estoy disfrutando.
¿Cuáles eran las chances de que yo salga adelante? La verdad no tengo idea, solo Dios sabe, pero parece que fueron muchas porque acá estoy. Escribiendo, una vez más.


