“Hay que dejar todo si es amor de verdad”
Por Milagros Müller
El amor es la conexión perfecta entre dos personas. De eso, estoy segura. Amores hay muchos y de distintos tipos, pero al mismo tiempo no, es ambiguo, porque puede ser único. Amor a nuestros padres, hermanos, amigos, parejas, personas especiales para nosotros. Es fascinante y maravilloso, sin él no podríamos existir. Es nuestro motor, lo que nos moviliza, como el motor a un auto, una pieza esencial en el funcionamiento de un ser humano. Pero ¿cómo diferenciar el amor de la dependencia emocional?
El amor a uno mismo es distinto a amar a otro. Es importante priorizar el amor a uno mismo, nos da autoestima, nos cuida. “Como te ven te tratan” dijo la Chiqui. Yo siempre me repito: “me quiero, me amo, me acepto”, para recordarme que primero me tengo que querer a mi antes de poder querer a otro, sino aparece la dependencia emocional.
Sentir una fuerza poderosa que te une al otro, ¿Será un hilo rojo o es el momento exacto donde aparece la dependencia? Para darse cuenta hay que cruzar el límite. Yo lo crucé. ¿El problema está en mí?, me lo pregunté muchas veces. Mi psicóloga me dice que es algo en lo que hay que trabajar.
El amor es afecto por el cual se busca el bien verdadero o imaginado, y apetece gozarlo. Persona amada, según el diccionario que tengo a mi lado. Para mi, amor es dar y querer al otro sin esperar nada a cambio. Pero ¿Qué pasa con el “quiero que me quieras”? Cada amor es una cepa distinta, pero cuando ya necesitas a esa persona más que a vos mismo deja de ser amor, al menos eso me dijo mi amigo Lucho. Me quedó resonando.
¿Gozamos de la dependencia emocional? Yo sí la gocé, pensaba que era amor de verdad. Gocé esa lucha de poder, esperé que me quieran como yo quería. Quería recibir lo mismo que estaba dando.
El sentir que necesitás a esa persona para estar a salvo, para tener un refugio o un hogar. El problema es que eso no es amor, ahí es cuando se mezcla y se confunde. Esta fuerza universal que nos mueve como seres humanos ¿Lo es a tal punto de dejar de amarnos a nosotros mismos para querer a alguien más?
Estar enamorado no está mal, es sano. Significa que somos personas capaces de amar. Lo que no es sano es la dependencia emocional que uno mismo genera. La sociedad nos doméstica para amar más al otro que a nosotros mismos con el cuento de “hay que dejar todo si es amor de verdad”.
No voy a aferrarme a recuerdos esfumados, porque el límite está en amarse primero a uno mismo. Gracias por enseñarme a amarme y a entender que valgo más. Proceso angustiante pero también liberador, diría mi amiga que estudia psicología.
Con amor, Mili.


