¿Cómo funcionan estas maniobras?

Las víctimas, generalmente personas con acceso a cuentas empresariales, reciben enlaces o documentos maliciosos que parecen información habitual para la empresa, como presupuestos o currículums. Al abrirlos, se infectan con malware, como el Troyano brasileño «Grandoreiro», diseñado para tomar el control remoto de la computadora.

Una vez infectada, al acceder a su homebanking, la víctima es redirigida a una pantalla falsa que solicita su contraseña, perdiendo el control de su PC. Al recuperarlo, descubre que su cuenta fue vaciada mediante transferencias a terceros desconocidos, que luego utilizan el dinero para comprar criptomonedas.

Los ciberdelincuentes aprovechan el momento en que la víctima está en su homebanking para tomar el control y realizar transferencias de dinero a cuentas bajo su control. Además, utilizan el mercado Peer to Peer (P2P) para intercambiar criptomonedas, directamente con el dinero sustraído, comprando USDT a diversos traders en nombre de la víctima

Este tipo de malware es difícil de detectar ya que se descarga lentamente y evita la detección de la mayoría de los firewalls.