CLIMA EN GBA
13°
↑ 17° ↓ 12°
28 de julio de 2026
Quilmes

Quilmes | Asesinó a su compañero de trabajo a puñaladas: «Creí que era El Pomberito”

La policía detuvo a un hombre de 43 años como presunto responsable del brutal asesinato de un hombre que fue apuñalado más de 20 veces mientras dormía en Quilmes. El detenido habría alegado en su declaración que, bajo los efectos de drogas, creyó que la víctima era el «Pomberito».

El episodio ocurrió en la madrugada del 24 de octubre, cuando Altamirano, quien trabajaba como sereno en un taller en la zona, fue encontrado gravemente herido y trasladado al Hospital de Quilmes, donde posteriormente falleció. La víctima logró señalar a su compañero de trabajo, como el autor del ataque antes de su deceso.

“¡Auxilio, estoy apuñalado!”, gritó la víctima como pudo desde el cuarto, que su agresor había cerrado con llave. El encargado de la empresa de volquetes lo encontró agonizando en la cama, cubierto en sangre. “Este hijo de puta me agarró dormido y me apuñaló. Me llevó la plata y mirá lo que me hizo”, alcanzó a decir antes de perder el conocimiento. Además del ataque, el ahora detenido huyó llevándose el celular de la víctima y 300.000 pesos de su pensión por discapacidad.

La captura del sujeto fue realizada por agentes del Gabinete de Homicidios de la DDI Quilmes y DDI La Matanza, luego de un operativo en el barrio Los Pinos, en Villa Luzuriaga, donde el acusado se había escondido. Las fuerzas policiales montaron un dispositivo encubierto en la villa «La Candela» hasta que, el 5 de noviembre, lograron identificarlo y detenerlo. El caso es investigado por la UFI N°7 de Quilmes, a cargo de la Dra. Ximena Santoro, quien continuará con las diligencias legales en curso.

El Crimen de Altamirano

Gastón Javier Altamirano era un hombre que trabajaba como sereno de una empresa de volquetes, ubicada en Bernal Oeste. El pasado 24 de octubre, recibió 20 puñaladas mientras dormía en el lugar. Desde aquel momento, un compañero de trabajo se convirtió en el principal sospechoso.

El brutal ataque ocurrió durante la madrugada de aquel jueves, en el predio de la empresa situada en Camino General Belgrano y avenida Montevideo.

Tras el sangriento ataque, Altamirano alcanzó a comunicarse al 911 y dio aviso de lo ocurrido. De inmediato, personal de la Comisaría 7ª de Quilmes se dirigió al lugar del hecho y constató lo denunciado por la víctima.

Cuando ingresaron, los agentes hallaron al hombre herido dentro de un dormitorio, en ropa interior y con varias heridas en su cuerpo. “Fue Pablo, fue Pablo”, repitió una y otra vez a los uniformados.

Tras la gravedad de su estado de salud, producto de las numerosas heridas, Altamirano fue trasladado en una ambulancia del SAME al Hospital Iriarte, ubicado sobre la calle Allison Bell, en Quilmes.

Una vez en el lugar, inicialmente, la víctima quedó internada en estado reservado. Pero, horas más tarde, las autoridades confirmaron que había fallecido.

Tras realizar las tareas investigativas de rigor, la Policía corroboró que el hombre pernoctaba en el lugar del hecho.

Por otra parte, y como consecuencia de las reiteradas oportunidades en las que la víctima mencionó la palabra “Pablo”, las averiguaciones que surgieron posteriormente, indicaron que el presunto autor del hecho sería un hombre oriundo de Rafael Castillo, partido de La Matanza, que solía concurrir a la fábrica para reparar las maquinarias del lugar.

En un primer momento, la fiscal del caso, Ximena Santoro, caratuló la causa como tentativa de homicidio y ordenó peritar la escena del suceso. Una vez finalizado el trabajo de los peritos, y a partir del testimonio del propietario del lugar, los investigadores detectaron que faltaba dinero y el teléfono celular de la víctima.

Un día después del ataque, durante los operativos, los agentes se dirigieron hacia el domicilio declarado por el principal sospechoso, pero no lograron encontrarlo.

En este contexto, y tras una serie de medidas, los efectivos lograron hallarlo y detenerlo en La Matanza 12 días después del episodio.

Redacción

Podes dejarnos tus comentarios al final de la nota.