Policía se hacía pasar por su hijo para corromper a una nena de 11 años
Un (ahora ex) policía de la Federal que corrompía a una nena de 11 años con mensajes virtuales e intercambio de imágenes de índole sexual fue condenado a siete años de prisión por la Justicia de Morón. La víctima, oriunda de Ezpeleta, fue engañada mediante las redes sociales.
Los hechos se dieron durante 2020, cuando la madre de la nena descubrió que la menor enviaba imágenes de sus partes íntimas a un supuesto nene de la misma edad a quien no conocía pero con quien mantenía conversaciones virtuales.
Tras la denuncia, se inició una investigación mediante la cual se pudo establecer que el dispositivo desde el que se comunicaban con la víctima pertenecía a un policía identificado como Edmundo García Vargas (35) con domicilio en la localidad de Morón. La celeridad con la que actuó la justicia permitió secuestrar los aparatos y verificar las conversaciones que ambas partes mantenían.
De acuerdo con el fallo, firmado por el juez Carlos Roberto Torti y publicado como adelanto por el sitio local Primer Plano Online, Vargas fue condenado a la pena de siete años de prisión por considerarlo autor de los delitos de «captación de un menor por medio de comunicaciones electrónicas con el propósito de producir fotografías de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, en concurso real con tenencia de representaciones de las partes genitales de una menor de 13 años de edad, los que a su vez concurren idealmente con corrupción de menores agravada por tratarse la víctima de una menor de 13 años de edad».
Manipulación de la menor
De acuerdo con el fallo, Vargas “logró controlar emocionalmente» a la niña «por la manipulación que ejercía sobre ella, con el propósito de hacerle producir fotografías de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales». En ese sentido, quedó establecido que en las comunicaciones, el ahora condenado le enviaba fotografías de su pene y la invitaba a pactar un encuentro que finalmente no se concretó.
Según se supo, cuando la mamá descubrió todo se hizo pasar por su hija en un contacto virtual y le pidió al sujeto que le mandara mensajes de voz. Fue así que pudo corroborar lo que sucedía y radicar la denuncia correspondiente.
«Me decía que me iba a llevar a España»
Gracias a la evidencia reunida en los dispositivos electrónicos, la víctima contó en cámara Gesell cómo eran los diálogos. “Fuimos entrando en confianza hasta que empezamos a hablar muy atrevidos o algo así. Él siempre me pedía fotos desnudas, yo sin querer le pasaba algunas hasta que empezó a comportarse raro», expuso la menor.
«Me decía que si lo dejaba se mataba. Yo estaba enamorada de él hasta que empezó a ser celoso por todo. Hay cosas que yo le tuve que mentir, y ya no sabía qué hacer. Me decía que tenía mucha plata, que me iba a llevar a España, que el padre iba a hablar con mis padres. Me preguntaba muchas cosas y me pasaba fotos de su pene”, fueron algunas de sus expresiones.
“La prueba que afirma las materialidades de los ilícitos es irrefutable», indicó el juez Torti en su sentencia. Al mismo tiempo, destacó que “cualquier interacción sexual entre un niño o niña y un adulto, el elemento común es el permitirse usar a un niño o niña para satisfacer sus propios intereses”.
“El abuso sexual es esencialmente abuso de poder. En el abuso sexual, la autoridad y el poder tienen residencia en el abusador. Comprender y asumir esta definición de dominio en el marco de una relación de dependencia y subordinación es importante, pues el abusador manipula utilizando su poder y su rol, pervirtiendo de esta manera las relaciones con el niño o niña”, fundamentó el magistrado.
Por su parte, el ahora ex policía aceptó su culpabilidad, por lo que deberá cumplir la pena de manera efectiva: siete años de cárcel con vencimiento en 2027 (se encuentra detenido desde agosto de 2020).

