Suspendieron el inicio del juicio por el crimen laboral de Brian «Mechi» Cantero
El inicio del juicio contra los imputados por el asesinato laboral de Brian Mechi Cantero, el joven de 23 años que murió atrapado por una máquina en la papelera SEIN el 24 de octubre de 2018, fue postergado debido a que uno de los imputados está internado.
El debate oral estaba previsto para dar comienzo los días 24, 26 y 27 de mayo a partir de las 10 hs. en los Tribunales de Quilmes. Sin embargo, uno de los imputados, Antonio Alberto López, permanece internado en un sanatorio de Morón, por lo que la jueza Carolina Migrone decidió retrasar sin fecha prevista el proceso.
Ante esta noticia, Elvira, mamá de Brian Cantero, lamentó lo ocurrido aunque no pierde las esperanzas en que el juicio se inicie pronto. En diálogo con Periódico El Progreso indicó que «Realmente no quiero que le pase nada a este hombre (NDR: Por López); lo que sí quiero es saber la verdad y que los culpables paguen por lo que hicieron. Nada más. Porque también pienso en su familia que no merece sufrir».
De esta manera, la familia de Cantero, sus amigos y allegados decidieron marchar el próximo martes (día en que estaba previsto el comienzo del juicio) desde la estación de Quilmes hacia el juzgado ubicado en Hipólito Yrigoyen 475.
El caso Mechi Cantero
El caso de Mechi Cantero fue noticia en este medio y en varios de alcance nacional. Pese a ello, la Justicia venía postergando el juicio desde hacía varios meses.
Brian trabajaba para Ramón Fuentes, quien lo llevaba a distintos lugares como empleado tercerizado. Fue así que llegó a trabajar en la Papelera SEIN Y CIA S.A., ubicada en Camino Gral. Belgrano Km. 31, Ranelagh. Allí le dijeron que estaba disponible un puesto como engrasador.
Según contó en aquel momento Florencia, la novia de Brian, al joven «lo pusieron a hacer un trabajo para el cual no lo capacitaron. Estaba engrasando una máquina en funcionamiento cuando él no era engrasador, y sin ninguna protección. La máquina lo atrapó de la cintura para abajo y lo mató».
«Brian era un pibe muy querido en el barrio. Era el sostén de su familia y quería mejorar siempre para darle una vida mejor a su familia. Quería estudiar para ser periodista», indicó Florencia, quien contó a este medio que «Me destrozaron el corazón. Destrozaron a toda su familia y todo por llenarse los bolsillos pagándoles dos mangos a gente de bajos recursos. No los capacitan y los tienen trabajando por dos mangos».

