Berazategui: llegó de Bolivia buscando un futuro y ahora pelea por su vida en el Evita Pueblo
Fue padre hace un año y medio y abrió su negocio hace diez días. Lo balearon para robarle 600 pesos.
José y Daisy llegaron de Bolivia buscando mejorar su futuro económico y social. Hace un año y medio nació su hija, y en julio de este año lograron abrir una verduleria en Ranelagh, en la avenida Antártida Argentina y calle 352. Estaban felices por formar su familia y entusiasmados por el nuevo emprendimiento.
Sin embargo, este jueves por la noche tres delincuentes que se movilizaban en dos motos ingresaron al local. Mientras uno se quedó en la calle «de campana», los otros dos entraron y amenazaron con un arma a Daisy, que estaba atendiendo junto a la pequeña.
«Yo estaba sola, jugando con mi nena. Eran tres, uno esperó afuera y dos entraron. Estaban vestidos de negro. Me apuntaban y decían: ‘Dame la plata”, contó la mujer.
Sin oponer resistencia, les entregó el teléfono y la plata que tenía: 600 pesos. Fue en ese momento en que José, su marido, apareció desde el fondo del local para defenderla. Sin mediar palabra, uno de los delincuentes le disparó a la cabeza. «Mi nena gritaba ‘papá, papá'», contó Daisy.
Los tres ladrones escaparon en sus motos, uno de ellos empujándola, porque no le arrancaba. Las cámaras de seguridad habrían captado la fuga, por lo que los investigadores revisan las imágenes para tratar de identificarlos.
‘Le pegaron un tiro, le pegaron un tiro’
Al mismo tiempo, un carnicero cuyo local se encuentra en la misma cuadra, llegó para ver que ocurría. El hombre vio a Daisy «gritando ‘Le pegaron un tiro, le pegaron un tiro'», por lo que se acercó a José, quien yacía ensangrentado. «Me agarró la mano y le dije quédate tranquilo compa»».
Minutos después, José fue trasladado al hospital Evita Pueblo de Berazategui, donde ingresó con una herida de arma de fuego en la cabeza. Fue operado y permanece internado en grave estado, con pronóstico reservado.
El caso quedó a cargo de la fiscal de Berazategui Silvia Borrone y de los detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes. La causa fue caratulada «robo agravado por el uso de armas en concurso con lesiones gravísimas».

