Berazategui | Feroz ataque a una mujer de 65 años con el cuento del tío
Una mujer fue víctima de un ataque por parte de un delincuente que intentó engañarla en la puerta de su departamento, en Barrio Marítimo. Fue golpeada y zamarreada, aunque afortunadamente se encuentra bien y sólo sufrió algunos golpes.
El hecho tuvo lugar en el complejo de viviendas ubicado en calle 49 y 133, de Barrio Marítimo, el martes por la tarde. Hasta allí llegó un joven de unos 25 años, quien le tocó el timbre a Graciela F., de 65, y le anunció que había sido beneficiada con un regalo por parte de una empresa de servicios «puerta a puerta».
Desconfiando, la mujer se limitó a atender al joven desde el hall del edificio, sin abrir la puerta de vidrio de entrada. Sin embargo, el joven, al que la mujer no pudo identificar puesto que llevaba un barbijo, comenzó a hablarle con engaños y artimañas con la promesa de entregarle un mate a modo de obsequio.
«Me dio mi nombre y apellido completo y dijo que había sido seleccionada por esta nueva empresa que se estaba promocionando y que venía a entregarme un mate», contó la víctima en diálogo con este medio. «Cuando lo miré vi que efectivamente llevaba el mate con la bombilla en una bolsita. Yo desconfiaba, pero me dijo que si no abría la puerta no me lo podía entregar», explicó la mujer.
En el momento en que Graciela abrió la puerta del hall, el joven se abalanzó sobre ella y la sujetó de los brazos. Mientras la mujer intentaba zafarse y gritar, él le cubrió la boca para que no gritara y la tiró al piso. «Intenté gritar, pero no podía porque me tenía amordazada. Lo único que intentaba yo era zafarme y gritar para que me oyeran los vecinos, pero no podía porque me sujetaba con fuerza», relató la mujer.
La secuencia, que a Graciela le pareció «una eternidad», finalizó cuando ella pudo clavarle las uñas en la espalda al delincuente y éste la soltó. Ahí mismo la mujer comenzó a gritar y el ladrón, alarmado, se fugó sin cometer el robo. «En todo momento sentí que quería meterme al departamento. Cuando pude soltarme grité y él salió corriendo», recordó. «Era de unos 25 años, flaquito, de 1,70 metros mas o menos, pero no pude verle la cara por el barbijo que usaba», trató de identificar al agresor.

