Tres años sin Farinello, el sacerdote que cuestionó a la Iglesia y que fue encarcelado por la dictadura
Este miércoles 2 de junio se cumplen tres años sin el Padre Luis Farinello. Perseguido y encarcelado por la Dictadura, se pronunció en contra del celibato y fue querido y amado por miles de quilmeños que todavía hoy lo recuerdan con gran cariño.
El sacerdote católico había nacido en Villa Domínico el 8 de febrero de 1937, en el seno de una familia de italianos y gallegos. «Mi padre era verdulero; mi mamá, sirvienta; los dos eran analfabetos», contó en una entrevista. A los 16 años, ingresó en el seminario de La Plata y fue ordenado sacerdote en 1964. Durante años, fue párroco de la iglesia Nuestra Señora de Luján de Quilmes, designado por el obispo Eduardo Pironio.
A fines de los ’60 Farinello adhirió al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, y fue cura obrero, trabajando como albañil durante siete años, oficio que luego se vio obligado a abandonar ante el reclamo de su feligresía.
Durante la dictadura, militó en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, en sintonía con los lineamientos pastorales del entonces obispo de Quilmes Jorge Novak. En esos años, sufrió la cárcel y persecución a manos del régimen militar.
Desde 1999, condujo el programa «El Kairós del Padre Farinello», emitido por Canal 7 y Radio Nacional. Pero esa no fue su única presencia en los medios: en 1994 fundó una radio comunitaria en Quilmes, de la que fue su director durante muchos años.
Como conductor televisivo, Farinello fue dueño de un estilo que hacía culto de la sencillez, y que lo caracterizó al punto de que llegó a inspirar parodias e imitaciones que ponían el foco en su hablar pausado e intimista.
Además de ser guía espiritual de varias figuras públicas, en el año 2001 Farinello saltó a la política y fundó el partido Polo Social por el que fue candidato a senador por la provincia de Buenos Aires.
Farinello volvió a los titulares de los diarios en 2007, cuando viajó a Irán junto con su amigo el dirigente piquetero Luis D’Elía -a quien había conocido en el Polo Social- y Mario Cafiero para entregar un documento al entonces presidente Mahmud Ahmadinejad con motivo del pedido de extradición de nueve ex funcionarios iraníes hecho por el juez Canicoba Corral.
Farinello fue uno de los curas firmantes de un documento que reclamaba el fin del celibato. En una entrevista, sostuvo al respecto: «La experiencia mía de tantos años de cura es que si el sacerdote tiene una señora, una chica, la gente no hace drama. Si el cura es buen tipo, se rompe trabajando, ella es buena, la conoce la comunidad, la gente no hace drama. Se dan esos casos así, y la gente hasta se pone contenta porque el cura no está solo. Ahora, con los pibes no. Esto es una vergüenza, ver tantos casos así nos hace mucho mal», sostuvo.
Los problemas de salud lo aquejaron durante sus últimos años, con un ACV sufrido en 2012 y la pérdida del habla. Retirado de la vida pública, dedicado por entero a la Fundación del Padre Luis Farinello, terminaría muriendo el 2 de junio de 2018, a los 81 años, en el Hospital de Quilmes, a donde ingresó por una insuficiencia cardíaca grave.

