Trabajadores de Pami denunciaron la «crisis sanitaria» que atraviesan sus afiliados en Berazategui
Hicieron referencia a lo ocurrido en el Nuevo Sanatorio Berazategui y protestaron «para que la salud de nuestros viejos sea digna».
En el día de hoy se llevó a cabo una radio abierta donde los trabajadores de Pami, junto las seccionales de Ate y CTA, denunciaron la situación de «crisis sanitaria» en que se encuentran los afiliados de esa obra social en esta localidad, dado los acontecimientos de público conocimiento referidos al Nuevo Sanatorio Berazategui.
«Desde la obra social, tanto a nivel nacional como local, no se elaboró ningún plan de contingencia de atención médica con el Ministerio de Salud provincial a través de los hospitales públicos de la zona ni con el resto de los prestadores que brindan servicio a Pami», alertaron.
Según un comunicado difundido en las últimas horas, «sólo se limitaron a suspender la atención con el Sanatorio Berazategui y realizar los cambios de prestadores a otras clínicas que se encuentran en igual o peores condiciones sanitarias». Algunas de ellas continúan «sin médicos especialistas ni equipamiento adecuado. Otras están saturadas en la cantidad de afiliados que reciben».
Los trabajadores aseguran que «una gran cantidad de afiliados que se encontraban a la espera de una prótesis, una cirugía o estaban realizando tratamiento oncológico en dicho establecimiento vieron interrumpidos su tratamiento de forma abrupta y sin explicaciones por parte de la obra social».
Inconvenientes para la atención
Al mismo tiempo expresaron que «los afiliados deben concurrir en reiteradas oportunidades a las oficinas de Pami para saber dónde atenderse ante una urgencia. Los trabajadores de la agencia, quienes se encuentran sin jefatura desde el mes de julio, son los que ponen la cara diariamente ante la angustia de los afiliados y la falta de respuesta institucional de la UGL Quilmes, cargo de Gonzalo Ponce y de Nivel Central».
«Frente a una política perversa de ajuste en el Pami, hoy se priorizan las planillas de cálculo a la vida de los afiliados», aseguraron. En ese sentido agregaron que hay «menos cobertura en remedios, falta de insumos, prótesis y stent coronarios (para nombrar algunas prestaciones médicas).» Todo ello «con las consecuentes suspensiones quirúrgicas, debido a la caída de licitaciones por las últimas corridas cambiarias. Bolsones de alimentos que no cubren los $ 400; en un contexto de permanentes tarizafos en servicios, alimentos y medicamentos, con jubilaciones misérrimas que siguen perdiendo poder adquisitivo».
Amedrentamiento policial
Los trabajadores que mantenían la protesta expresaron que «mientras se desarrollaba la actividad, personal de Policía Federal contratado por PAMI para tareas de seguridad del edificio, se dedicó a fotografiar a los participantes, en un claro hecho de amedrentamiento a la libertad de expresión».
«El saqueo se agudiza y el gobierno lanza medidas paliativas e insuficientes para los jubilados, que son promesas de campaña de oficialistas y opositores dadores de gobernabilidad, hoy siguen siendo los olvidados de siempre. Por eso es imprescindible que el Pami sea administrado por su trabajadores activos y pasivos para que la salud de nuestros viejos sea digna».

