Un problema que no es menor: 3 de cada 10 niños padecen bullying en Argentina
La Argentina tiene un 31% de la población de niños y adolescentes de entre 7 y 14 años que padecen bullying, 3 de cada 10 niños. Siendo en el 2020 uno de los motivos de suicidio adolescente.
El caso de Abril Bornes, la adolescente (14) víctima de acoso escolar que se quitó la vida el pasado 9 de agosto, destapó otra vez uno de los problemas habituales a los que se enfrentan las instituciones educativas y las familias en el día a día.
Para la Licenciada Mara Fernández, psicóloga especialista en Trastornos de Conducta Alimentaria, «El bullying y hostigamiento escolar tienen una fuerte influencia sobre el desarrollo de los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA). El acoso escolar puede influir en la construcción de una baja autoestima y distorsión de la imagen corporal, siendo estos factores que contribuyen como desencadenantes de los desórdenes alimentarios».
Fernández explica que «La burla es la forma de acoso más común, y sobre todo, aquella que se relaciona con la apariencia física y estética, así como opiniones negativas sobre el peso, características faciales y corporales, indumentaria. Estas críticas relacionadas al cuerpo incrementan la insatisfacción corporal, inseguridad, rechazo a sí mismo y pueden contribuir a desarrollar hábitos alimentarios no saludables».
En el caso de Abril, la joven no tenía un trastorno alimentario, pero la medicación que tomaba la hacía aumentar de peso, condición que en la escuela suele ser motivo de burlas constantes.
En el caso de quienes padecen trastornos de la conducta alimentaria, se trata de «trastornos psicológicos graves que provocan una alteración en la conducta alimentaria», según explica la especialista. «La persona que padece un TCA sufre una fuerte preocupación, por su peso, por su imagen corporal, una baja autoestima, entre otros».
En ese sentido Fernández reconoce que para que una persona pueda desarrollar un TCA, se debe dar una combinación de cuatro factores:
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• El factor biológico: alguien de su familia padece o padeció un TCA.
• El factor psicológico: tiene que ver con el perfil de personalidad de la persona, si sufrió algún evento traumático en la infancia, como el bullying.
• El factor familiar: qué representa la comida para esa familia, si la hora del almuerzo o la cena es un momento tenso o un momento que se disfruta, si se habla de dietas, si el factor estético tiene gran relevancia o no.
• El factor social: éste es el que funciona habitualmente como desencadenante: las redes sociales, los medios de comunicación, las publicidades que se consumen en relación a productor para adelgazar.

La persona que atraviesa un TCA debe realizar un tratamiento con un equipo multidisciplinario (médicos, enfermeros y psicólogos especializados en TCA), para poder sanar esa mala relación con el cuerpo y los alimentos.
«Sin embargo, son tratamientos largos y difíciles, ya que un rasgo habitual de estos cuadros es la falta de conciencia de enfermedad por parte de la persona que lo padece. Esto significa que la persona afectada tiene una incapacidad de identificar las consecuencias negativas de la enfermedad, ni de la necesidad de hacer tratamiento, ni tampoco los beneficios del mismo. Esta situación complejiza la adherencia al tratamiento en algunos casos. Es imprescindible el papel y el apoyo de la familia y el entorno», sostiene la psicóloga.
Programa de Prevención del Bullying Escolar
A principios de año, la Diputada Nacional Gabriela Lena encabezó la presentación de un proyecto de ley que propone la creación de un “Programa Nacional de Prevención del Bullying Escolar”. Según sostuvo la legisladora, “es necesario que toda la comunidad educativa esté capacitada para afrontar este tipo de violencia en base a valores, respeto a las diferencias y resolución no violenta de los conflictos, entre otros ejes, con un enfoque integral”.
El programa tiene como objetivo capacitar al personal educativo para la prevención del bullying, pero también involucrar a los niños y las niñas en los diálogos sobre el tema. También, propone aumentar la supervisión adulta en lugares donde ocurre bullying y obtener el apoyo de los familiares para la prevención.
“En especial, implementar recursos que fomenten el involucramiento de los progenitores y otros familiares desde las fases de planeación y a lo largo de la implementación del programa”, explicó la legisladora.
Línea telefónica gratuita «Convivencia escolar»
De acuerdo a la Ley N° 26.892, el Ministerio de Educación de la Nación gestiona la línea telefónica gratuita «Convivencia escolar» 0800-222-1197. A través de ella, las familias, estudiantes, docentes y miembros de la comunidad pueden informar situaciones problemáticas que se desarrollan en el ámbito educativo.
De este modo, y junto con las provincias, se brinda orientación y se interviene ante situaciones conflictivas que afecten la convivencia en las escuelas o en situaciones de vulneración de derechos.