Salarios bajos, falta de insumos y sin tomógrafo: el reclamo del personal del Hospital de Quilmes
Trabajadores del hospital Iriarte de Quilmes realizaron un abrazo simbólico al nosocomio para visibilizar las pésimas condiciones en las que deben trabajar y atender a miles de ciudadanos todos los días.
Entre los reclamos del personal de Salud del hospital esta la falta de tomógrafo, una herramienta que consideran «vital para detectar la neumonía por Covid y otras patologías», el cual no funciona hace un mes. Ademas, existen faltantes de insumos, medicación e instrumental: «pañales, guantes, yeso, agujas, antibióticos, insulina, anticoagulantes, anticonvulsivantes, saturómetros, termómetros, estetoscopios y tensiómetros» no se consiguen según explicaron.
Entre los reclamos también se dio a conocer que «aún no se ha entregado ropa de trabajo a diferentes servicios, a pesar de haberse pedido talles hace meses» y que «De los cinco quirófanos solo funcionan tres. Asimismo, una parte del equipo de anestesiología está averiado», explicaron.
Por otra parte, «El sistema de turnos está colapsado porque todas las solicitudes llegan a un solo teléfono que responde una sola persona que, además, atiende una ventanilla. Ademas, existen zonas con peligro de derrumbe que siguen utilizándose normalmente. Hay zonas de descanso donde no se puede descansar por el agua que brota de todas partes y por las ratas. Los que están en riego no son ni los funcionarios ni los directivos, sino los trabajadores», sostuvieron.
Por otra, los baños para el público están clausurados «hace meses, como los de guardia, hall central y pediatría. Existen servicios hospitalarios (como los cuidadores) que deben compartir el baño interno con los pacientes. La guardia del hospital funciona a cama caliente, casi siempre al 100%, por lo que hablar de un 92% de ocupación es desconocer la realidad y una grave falta de responsabilidad», sostuvieron.
Otro de los reclamos es el salario del personal de salud, el cual está por debajo de la línea de la pobreza, «hundido cada vez más por bonos en negro que se otorgan para cerrar paritarias en caída libre». En ese sentido, el año pasado, «por la desidia de la que nadie habla, el personal del Hospital de Quilmes no recibió el bono estímulo durante el primer tramo del año», reclamaron.
«Desde el inicio de la pandemia, están suspendidas las vacaciones y las licencias. La falta de nombramientos en áreas estratégicas hace que los servicios funcionen siempre mal y que el personal termine colapsado. Sin embargo, sabemos que hay nombramientos que son enviados a las áreas con jefes afiliados a las burocracias sindicales, tanto de ATE como de Salud Pública», expusieron.
«El poliempleo (dos o tres trabajos, en general mal pagos y precarizados, para poder llegar a fin de mes) es una de las razones principales del agotamiento y del estrés cónico del personal de salud. La información que provee el hospital a la población, relacionada a turnos, servicios de atención, visitas, hisopados, etc., es prácticamente nula. La difusión de las redes sociales oficiales del hospital sirven para el proselitismo político de los que han hundido año tras año la institución», reclamaron también.
«Los vecinos de Quilmes piden a gritos acceso a la salud y un hospital digno. Lo trabajadores autoconvocados también», concluyeron.

