Quilmes | Caen narcotravestis en múltiples allanamientos
La Dirección de Investigaciones Contra el Crimen Organizado logró desbaratar una banda de narcotravestis dedicada a la venta de estupefacientes al menudeo, así como también otra organización que también comercializaba drogas a través de delivery con taxis.
El megaoperativo dejó como saldo el secuestro de medio millón de pesos, dólares estadounidenses, cocaína, elementos de cortes, juguetes sexuales, autos incautados y diez personas detenidas. Los procedimientos policiales se realizaron en diferentes puntos de Quilmes, La Plata y CABA, entre otros lugares.
«Logramos desbaratar dos bandas que operaban en la zona roja platense, así como en otros sitios», describió un vocero policial.
La investigación demandó más de diez meses e incluyó dos mil horas de escuchas con diez líneas telefónicas intervenidas. Se inició con una denuncia contra «una organización criminal de narcos peruanos dedicados a la comercialización de estupefacientes al menudeo en la vía pública», explicó la fuente.
A partir de entonces, se llevaron a cabo tareas de inteligencia en distintos días, horarios y lugares en forma encubierta, con seguimientos de varios vehículos «para ir almacenando imágenes de personas trans que con sus maniobras de extraer sustancias desde sus prendas íntimas y también desde el interior de su boca, evidenciaban su proceder delictivo», agregó.
En el transcurso de la investigación se supo que, en realidad, eran dos bandas y no una, presuntamente dedicadas al comercio y distribución de estupefacientes. La primera estaba formada por al menos diez personas transgénero, quienes traficaban en la vía publica, contando además con dos comercios (kiosco y almacén) utilizados como «pantalla».
Narcotaxis
En tanto, la otra organización «mimetizaba su accionar detrás de la actividad de transporte público de pasajeros, mediante dos taxis de La Plata. En ellos se realizaba la venta de cocaína bajo la modalidad delivery», indicó el vocero consultado.
Tras diez meses de investigación llegaron a la conclusión de que los malvivientes llevaban a cabo su accionar ilícito en Quilmes y en los barrios porteños de La Boca, Microcentro, Retiro, Recoleta y Barrio Norte, así como también en la capital bonaerense.
