El candidato presidencial de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, encabezó este martes, en Rosario, su anteúltima caravana de campaña con miras al balotaje, esta vez sin su compañera de fórmula, Victoria Villarruel, quien armó su propio encuentro con militantes en el barrio porteño de Recoleta, aunque ambos coincidieron en la necesidad de que la militancia «defienda el voto» el próximo domingo.
Si bien en ninguno de los eventos proselitistas contó con la presencia de aliados de Juntos por el Cambio, se ratificaron los acuerdos con referentes del PRO para aportar «una buena estructura» de fiscalización en la jornada electoral de la segunda vuelta.
«Es importante que tengamos conciencia del momento histórico, estamos frente a la elección más importante de los últimos 100 años», sostuvo el economista libertario en un pequeño escenario montado sobre un camión y ubicado de espaldas al Monumento Nacional a la Bandera, en el que habló durante poco más de diez minutos.
El candidato presidencial señaló que el domingo «se está eligiendo si seguimos en la decadencia o volver a ser potencia» y diferenció a «los corruptos de la casta política» de «los argentinos de bien». «Este domingo tenemos que elegir si queremos populismo o república», subrayó.
Volvió a acusar al oficialismo de hacer una «campaña del miedo» e insistió a la militancia en el pedido de «fiscalización» el próximo domingo para «defender el voto».
Un público conformado mayoritariamente por jóvenes, aderezado por pequeños grupos de adultos mayores, interrumpió a cada rato el discurso del postulante para cantar “se siente, Milei presidente” o “la casta tiene miedo”.
El candidato a la Casa Rosada, que no estuvo acompañado por los dirigentes del PRO santafesinos que hicieron público su apoyo, acusó a “los brasileños pagados por (el presidente) Lula” de “contaminar la campaña”, con el presunto propósito de infundir temor en el electorado.
Antes del encuentro con la militancia, Milei tuvo un altercado con el periodista rosarino de Canal 3 Pedro Levy, quien al intentar entrevistarlo recibió un empujón por parte del candidato.
Esto generó el repudio del Sindicato de Prensa Rosario (SPR), quien advirtió sobre su «marcado desprecio por la tarea periodística».
Por su parte, Villarruel cortó el tránsito un rato para realizar un pequeño acto en avenida Callao y Santa Fe, en el barrio porteño de Recoleta, junto a la diputada electa, Marcela Pagano, y el excandidato a jefe de gobierno porteño, Ramiro Marra.
En el encuentro, de escasa convocatoria, la diputada repartió boletas de LLA y se sacó fotografías con los presentes, aunque no se exhibieron banderas libertarias en la zona, sino pancartas con el nombre Victoria Villarruel.
La postulante a la vicepresidencia tomó protagonismo por sus polémicas declaraciones sobre el edificio de la ex Esma. Villarruel recibió criticas de organismos de derechos humanos por querer «borrar la historia» de memoria, verdad y justicia y referentes en la materia reivindicaron el rol que cumple el Museo Sitio de Memoria ESMA, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
«Villarruel quiere borrar la historia, pero no va a poder porque estamos los organismos de Derechos Humanos y el pueblo argentino. La exEsma es una imagen mundial de lo que fue el horror en la Argentina», afirmó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, en declaraciones formuladas a la radio online FutuRöck.
Es que Villarruel afirmó que la ExEsma está sobre un espacio de «17 hectáreas que podrían ser disfrutadas también por todo el pueblo argentino». Luego aseguró que tendrá un rol «presente» en cuestiones de seguridad y defensa en caso de que el espacio que encabeza Javier Milei se imponga en el balotaje, y calificó a la política actual de derechos humanos de la actual administración como «un curro».
«Entiendo que hay un sector de la sociedad, bastante minoritario por cierto, que le da la espalda al sufrimiento actual del pueblo argentino, que necesita demonizar a alguien y poner sus miedos en otro lado. Por eso hay que terminar con el curro de los derechos humanos», señaló Villarruel, en sintonía con el expresidente Mauricio Macri, quien en varias oportunidades empleó ese término para referirse a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.