Obesidad infantil, una enfermedad que cada día preocupa más
Cómo podés ayudar a tu hijo a mantener un peso saludable.
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la Obesidad Infantil como una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede ser perjudicial para la salud. Ello implica un incremento en el riesgo presente y futuro de presentar enfermedades asociadas, así como de la mortalidad.
El índice de masa corporal (IMC), es uno de los parámetros utilizados a nivel mundial que permite identificar el nivel de masa grasa de un individuo, a partir de su peso y talla (altura). Sin embargo, y a diferencia del adulto que mantiene valores más estables, en los niños y adolescentes varían según la edad y el sexo.
En el momento en que el niño cumple los 2 años, este indicador debe ser calculado en cada visita al médico, ya que sirve como referencia para clasificar el nivel de riesgo de padecer sobrepeso u obesidad, conforme a los patrones de crecimiento establecidos por la OMS.
Obesidad infantil en el hogar
El sobrepeso y la obesidad son en gran medida prevenibles. Lo más complejo de esta patología radica en el proceso de motivar a las familias a cambiar las conductas y los hábitos, en una cultura y un ambiente actual que promueven menor actividad física y mayor ingesta energética.
En el seno familiar, los niños aprenden hábitos y conductas que reaplican a lo largo de su vida. Involucrar a la familia y definir modelos parentales de cantidad y calidad para una alimentación saludable es importante. Ello ayudará a prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil, que trae aparejado consecuencias negativas a nivel físico y psicológico.
Al mismo tiempo, el niño también puede sufrir problemas psicosociales, como la discriminación por parte de sus pares. Esto afecta su autoestima, el rendimiento escolar y el sedentarismo en el que se sumergen por no querer interactuar con niños de su edad. Por ello, es importante estar atentos y actuar frente al malestar psicológico que puedan sufrir.
¿Cómo ayudo a mi hijo a mantener un peso saludable?
Las Guías Alimentarias para la Población Argentina (Gapa) y la Academia Americana de Pediatría exponen una serie de recomendaciones para favorecer el conocimiento sobre esta enfermedad. De esta manera, se contribuye a generar comportamientos alimenticios y nutricionales equilibrados. Entre los mensajes para una alimentación saludable se mencionan:
- Incorporar, diariamente, todos los grupos de alimentos (leche, yogur, queso, carnes, pescados, huevo, legumbres, papa, batata, choclo o mandioca, frutas secas o semillas, etcétera.)
- Realizar diariamente, al menos, 60 minutos de actividad física.
- Tomar agua todos los días.
- Consumir cinco porciones de frutas y verduras a diario.
- Reducir el uso de sal y el consumo de alimentos con alto contenido de sodio, de grasas y azúcar.
- Evitar que los niños menores de dos años miren la televisión y que el consumo en niños mayores de dos años sea limitado a dos horas diarias.
La obesidad infantil es una epidemia en aumento que genera gran preocupación en la sociedad a nivel mundial. Cada año se evidencia que la prevalencia de este incremento se produce en los niños en edad escolar.
Si un niño padece obesidad es importante mejorar su alimentación y promover un estilo de vida más activo para un crecimiento óptimo. Por ello, es fundamental que los padres tomen conciencia de esta enfermedad, para actuar y prevenirla a tiempo, junto con el apoyo de un equipo de profesionales que, fomentando hábitos saludables, los ayuden a combatirla.
