Generación Zoe: piden la detención de Cositorto, acusado de estafas piramidales
La Generación Zoe es una organización con sede en la provincia de Córdoba que se presenta formalmente como una «compañía de coaching y liderazgo», y que ofrece «paquetes educativos» y criptomonedas. El líder de esta organización, Leonardo Cositorto, es buscado por la Justicia acusado de estafas.
Este viernes, la fiscal cordobesa Julieta Companys decidió imputar por estafa y asociación ilícita a Cositorto y a Maximiliano Batista -número 2 de la firma-, y ordenó sus detenciones luego de que tres inversores los denunciaran por no devolver una suma de dinero que tomaron bajo promesa de fabulosas tasas de intereses, en una trama atravesada por el «coaching ontológico».
Vayamos por partes
Generación Zoe funciona (o funcionó podríamos decir mejor) desde hace cinco años con la finalidad de atraer clientes mediante un contrato a cambio de servicios de «coaching ontológico, espiritual y educación financiera» en la empresa. Los interesados que se suman a la organización invierten sus dólares y reciben una renta mensual que, según la promesa de la firma, está por encima de los beneficios que suelen dejar otro tipo de inversiones.
De acuerdo con el sistema ofrecido por la organización, el inversor que se acerca hace un aporte de US$ 1.000, por ejemplo. Esa suma queda sin poder retirarse por el plazo de un año y, a cambio, el inversor cobra el 7,5% en dólares todos los meses. Además, quien quiera aumentar esa ganancia puede hacerlo presentando dos, tres o más «inversionistas» a la red.
Se trata de un método de fraude muy conocido, a la manera de las estafas piramidales, cuyo incentivo es juntar gente en un programa capaz de generar una remuneración económica alta mientras se van sumando miembros.
Sin embargo, el problema que se genera es que todo el tiempo es necesario sumar nuevos socios para no ser estafado. Es decir, cada vez que alguien sube de nivel, otras personas -y su inversión- se incorporan debajo a la espera de subir también al siguiente nivel. Una vez que la base de la pirámide ya es demasiado grande, la cadena se rompe y la mayoría de los participantes pierde todo, hasta el dinero que invirtió al ingresar a la red.
Denuncia e Investigación
Fue precisamente el sistema de funcionamiento piramidal el que motivó la Justicia empezara a investigar el negocio. Y lo hizo tras una primera denuncia de la ONG Argentina Bitcoin ante la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).
Esa denuncia fue por «posible comisión de los delitos de estafa, captación de ahorro público no autorizado y manipulación del mercado». Y estableció «la posible comisión de los delitos tipificados en los arts. 172, 309 y 310 del Código Penal de la Nación». Imputa «en virtud de la complejidad de los hechos a todo aquel que sea penalmente responsable por los delitos contra la propiedad y contra el orden económico señalados».
Previamente, la Comisión Nacional de Valores (CNV) también le inició un sumario administrativo a la empresa y a Cositorto por «la posible realización de oferta pública e intermediación irregular en el mercado de capitales». Hechos que se suman a inconvenientes que también tuvo la organización en el mercado paraguayo.
Según explicó tiempo atrás el propio Cositorto, el grupo ZOE tiene presencia en 17 países, con un total de 65 oficinas y 85.000 miembros. Él, sin embargo, figura en AFIP como monotributista categoría A.
¿Quién es Cositorto?
El empresario fundador de la Generación Zoe trabajó como «coach ontológico» en el club de fútbol Deportivo Español de Buenos Aires. En 2021 anunció que los futbolistas de ese club cobrarían parte del sueldo con la criptomoneda Zoe Cash, lanzada recientemente.
Rápidamente, Cositorto cobró notoriedad en los medios masivos, donde a fuerza de pagar por minutos de aire o apariciones en medios como Clarín pudo defenderse de las acusaciones en su contra, que crecían velozmente: «Es mentira que sea una estafa. Una persona que estafa se va. Nosotros abrimos 79 sucursales y no tenemos un modelo piramidal porque esa clase de modelos no duran más que seis meses o un año. Están buscando voltearnos», repetía.
Mientras tanto, Cositorto se mantiene prófugo y la fiscal Companys pidió su captura internacional. En ese marco es que en las últimas horas fueron detenidos varios de los lugartenientes del «Coach» y otros siete también tienen pedido de captura.
