Médicos «truchos» detenidos en Quilmes y Avellaneda: atendían a niños, ancianos y embrazadas
La Policía desbarató una compleja organización delictiva dedicada a explotar comercialmente varios centros de salud y reclutar falsos médicos y detuvo a cuatro hombres, informaron fuentes judiciales en las últimas horas.
Los allanamientos fueron en las localidades bonaerenses de San José, Claypole, Wilde, Monte Chingolo, Ezpeleta, Bernal, Sarandí y en otros puntos de los partidos de Quilmes y Avellaneda.
Según lo informado oficialmente, los investigadores lograron establecer que los centros poseían diversas irregularidades en sus habilitaciones. Se supo que los falsos galenos atendían en diferentes especialidades, comprometiendo seriamente la salud pública.
En su mayoría, los pacientes eran mujeres embarazadas, niños y ancianos. Inclusive, los delincuentes no escatimaban en abaratar costos al momento de la contratación de sus empleados, empleando profesionales truchos.
En los allanamientos se pudo verificar que uno de los implicados ejercía la medicina ilegítimamente, ya que utilizaba la matrícula de un facultativo médico, el cual sería su padre, actualmente jubilado.
Este individuo diagnosticaba enfermedades, realizaba tratamientos médicos a largo plazo, e incluso recetaba y medicaba, con la intención de derivar a la gente a los centros de diagnóstico por imágenes que ellos mismos regenteaban. Para ello les practicaban estudios como mamografías, endoscopias, ecografías, electrocardiogramas, y encefalogramas, lucrando con una gran mayoría de pacientes que se encontraban en avanzado estado de gravedad.
Con el total de las pruebas obtenidas, el Juez Federal de Lomas de Zamora, Ernesto Kreplak, ordenó doce allanamientos en los centros médicos y seis órdenes de presentación en farmacias. Fue así que en el transcurso de los operativos se pudo detener a cuatro hombres, todos ellos de nacionalidad argentina y mayores de edad.
Centros clausurados
De los cuatro institutos pertenecientes a esta red, tres fueron clausurados. Dos de ellos, ubicados en Almirante Brown, contaban uno con 7 médicos y 5 empleados (en los que se encuentra el falso médico detenido) y otro con 3 médicos y 2 empleados, mientras que en el restante, que se encuentra en la localidad de Quilmes, atiende un solo médico y 4 empleados. Solo uno de los centros quedó habilitado, ya que las autoridades determinaron que tenía toda la documentación en regla.



