Las paredes de Abril hablan
Parece un cuento de Carpinchos y zorros, pero no lo es.
Bajo la mirada atenta de los carpinchos y los zorros, transcurre este cuento de fantasía. En esta ciudad en miniatura, los que gobiernan están peleados. Y los que, después de renunciar, intentan volver a hacerlo, ya pintan muy mal.
En el ring de Abril todo se pone muy confuso. En un rincón el hombre Canoso que se fue cuando fracasó el negocio millonario de colocar su antena. Vuelve como el perro arrepentido, va con un equipo devaluado, un rejunte de personalidades, un contador de dudosa reputación, una abogada exitosa, la ¿martillera? y el hijo del padre. ¿Acaso esconden detrás a flequillo, el de la causa penal por cuestiones de género, y al dueño de las cámaras y perros que se instalaron en el club?. Es la pregunta que se hacen muchos.
En el otro rincón Pochoclo, con el quilmeño y las chicas del grupo de tuppers que tienen 5 minutos en el Club y que piensan cobrar hasta por juntarse a charlar.
Habrá que esperar para ver como se resuelve todo, pero ya se anuncia un final abierto para la contienda entre los tres.

