Las estafas a los consumidores por parte de tres gigantes de los snacks y las galletitas
La Secretaría de Comercio Interior imputó este miércoles a tres empresas alimenticias, Mondelez, Bagley y Pepsico, por por la presunta comercialización de productos casi idénticos a otros pero a precios mucho más elevados.
Las firmas fueron imputadas por «presuntas infracciones que refieren a la comercialización de productos con rótulos prácticamente idénticos a otros ya existentes en las góndolas, que se venden a precios diferentes».
El procedimiento fue realizado por la Secretaría de Comercio Interior de la Nación a través de la Subsecretaría de Acciones para la Defensa de las y los Consumidores.
«Imputamos a Mondelez, Bagley y PepsiCo tras detectar que estas empresas ofrecerían en el mercado productos calificados como nuevos con modificaciones mínimas respecto de los originales y con aumentos significativos en sus precios», sostuvo la Secretaria de Comercio Interior, Paula Español.
«Se detectaron, en su mayoría, diferencias en el contenido neto de los productos nuevos respecto de los originales, algunas de ellas de sólo 1 gramo, y con aumentos de precios de hasta 50%», dijo.
«Estos comportamientos podrían dar lugar a que las y los consumidores no adviertan las diferencias de precios registradas entre productos que presentan características similares. Estás imputaciones se realizan en el marco del monitoreo que realiza la Secretaría de Comercio Interior para evitar prácticas comerciales que podrían configurar incumplimientos a la Ley de Defensa del Consumidor», dijo la Secretaria de Comercio.
«Para prevenir este tipo de prácticas especulativas decidimos aprobar el sistema SIFIRE mediante el cual las empresas deben informar los cambios en los envases de los productos antes de salir a la venta», concluyó.
Imputaciones
A Bagley se le imputa la presentación de una nueva versión de las galletitas Sonrisas en un paquete que contiene 10 gramos más que la versión original, pero con un precio de venta un 30% más alto.
En el caso de Mondelez, la empresa comercializó una versión de las galletitas «Pepitos Original» con un gramo más que la versión clásica y con «chispas Cadbury», pero con un precio 50% mayor.
Pepsico puso en venta en las góndolas dos versiones diferentes de los palitos salados Pehuamar con una diferencia de 6 gramos, pero con una suba del 15% en el precio final.
De comprobarse la infracción, las alimenticias podrían recibir multas de hasta 550 millones de pesos cada una.

