Incendio en la Reserva de Punta Lara afectó a Berazategui y Quilmes.

 Siete dotaciones trabajan desde ayer a la noche contra el incendio desatado en la Reserva Natural de Punta Lara. El siniestro que afecta a uno de los principales pulmones verdes de la región. La oscuridad y difilcutad para llegar al lugar complicó el operativo en marcha. El humo cubrió casi por completo Beazategui y Quilmes e incluso llegó a la Ciudad de Buenos Aires.

punta lara

 Un importante incendio afecta desde anoche a la Reserva Natural de Punta Lara, en Ensenada, a escasos kilometros de Berazategui. Siete dotaciones de bomberos trabajan intensamente en el lugar, cerca de la zona ribereña. De todas formas, el operativo se encontró con dificultades debido a que el lugar es inaccesible para las autobombas, por lo que en principio debieron intentar apagar el fuego a través de un método manual, denominado comúnmente como «chicotazo», es decir, con lonjas de cuero golpeando directamente las llamas, y con mochilas hidrantes, ya que al lugar sólo se puede llegar a pie.

 La zona que abarca el incendio, cuya magnitud era difícil de precisar hasta esta noche, es de «difícil acceso», según dijeron los bomberos a la prensa, lo que dificulta el trabajo en la zona. Por esa razón,  especulaban con que el canal Pereyra pudiera actuar como contrafuego natural. El humo cubrió en gran parte al municipio de Berazategui, así como también a Quilmes, Avellaneda y barrios del sur de la Ciudad de Buenos Aires.

 Según declaraciones del comandante mayor de bomberos de Ensenada, Leonardo Curciarello, fueron «alertados alrededor de las 20, y acudimos con una unidad desde el lado de Punta Lara y con otra de El Dique». Posteriormente se sumaron otras unidades provenientes de la zona. El mismo Curciarello confirmó que «el camino está muy deteriorado, no se puede acceder con vehículos pesados y estamos tratando de hacerlo por autopista (Buenos Aires-La Plata), a 4 kilómetros del fuego».

 Según sus palabras, el foco ígneo abarca una superficie importante, con una cabeza de avance de 300 metros, aproximadamente. Hasta minutos antes de la medianoche, no se daban precisiones sobre la magnitud del siniestro ni acerca de las causas del foco, en tanto una densa nube de humo y un muy fuerte olor cubrió una vasta zona del conurbano y la ciudad de Buenos Aires.