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11 de septiembre de 2026
BerazateguiDeportes

A 101 años del nacimiento de Roberto de Vicenzo

El Nro.1 del golf argentino, Roberto De Vicenzo, cumpliría hoy 101 años y desde Periódico El Progreso lo homenajeamos con esta foto de la prensa del año 1951 en Palm Beach:

De Vicenzo fue el jugador que más torneos nacionales ganó en todo el mundo, pero además fue un verdadero ejemplo de lo que debe ser un golfista. Honestidad, compañerismo, discreción y una enorme cuota de talento fueron los rasgos esenciales de quien supo ser un embajador del deporte argentino en el extranjero y que siempre mantuvo una conducta impecable dentro y fuera del green.

Es Mister Golf o el gran embajador del deporte argentino por naturaleza. Roberto De Vicenzo trajinó los greens durante más de medio siglo.

Obtuvo su primer triunfo en 1947 y desde ese momento enhebró una carrera impresionante, eslabonada con su nombre al pie de 250 torneos, de los cuales sobresalió obviamente el Open Británico de 1967, cumbre de una campaña que también supo de enormes halagos como la Copa del Mundo por equipos en 1953 y el primer puesto individual del mismo certamen en 1962 y 1970.

Nacido en Chilavert, provincia de Buenos Aires, el 14 de abril de 1923, es -qué duda cabe- el más grande exponente de este deporte en la Argentina. Caddie en su juventud, los trofeos no modificaron su trato afable ni su humildad ni su bonhomía.

La prueba irrefutable de su espíritu amateur (más allá de sus dotes de prestigioso profesional) quedó marcada a fuego con letras indelebles en el Masters de Augusta, en 1968, cuando resignó la posibilidad de un desempate por el primer puesto al comprobarse un error en su anotación. No esbozó ni una protesta, y continuó su marcha por las canchas del mundo acaparando victorias y laureles para un país que quizá le debe un reconocimiento especial.

El mundo siempre recordará a Roberto De Vicenzo por lo que perdió, no por lo que ganó, debido al descuido que protagonizó en la edición de 1968 del Masters de Augusta, firmando una tarjeta incorrecta que incluía un par y no un birdie, como había realizado la tarde del domingo en el hoyo 17. Su frase no fue menos inmortal: “Que tonto soy”.

Histórico representante del Ranelagh Golf Club, dio su vida por el golf y fue dignamente recompensado. Más no podía pedir. Pocos lograron semejante regularidad. Ganar, ganar siempre.

Integra el Salón de la Fama del Golf y es respetado y considerado por todos los integrantes de esa galería de elegidos. Es el único latinoamericano en el Salón de la Fama de St. Augustine, y en el de la PGA norteamericana. Además, está entre los 50 mejores jugadores de todos los tiempos en un ranking publicado por la revista especializada Golf Digest.

Redacción

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