Escribe Miguel Ángel Samutt: El gran Bonete

Por Miguel Ángel Samutt
Educación, una palabra en boca de todos y en las ideas de muy pocos.
Constantemente escuchamos decir “esto es problema de educación”, desde un niño que no saluda al adulto, hasta el delincuente que cree tener derecho para robar por su situación económica. Estos son categorizados indefectiblemente como problemas de educación. Sin embargo, cuando se consulta a la población argentina sobre los problemas que le preocupan de su realidad, sólo una ínfima parte responde en este sentido.
Lo cierto es que en las escuelas los docentes se quejan de la educación impartida en los hogares, los padres despotrican contra los docentes por creer escasos los conocimientos adquiridos por sus hijos, otros embaten contra el sistema, sindicalistas que se hacen los preocupados hasta que son parte del negocio; Cada gobierno aplica parches con títulos grandilocuentes como “reforma educativa”, que no pasan de ser eso, parches coyunturales que volverá a cambiar el siguiente en el turno del poder, sin políticas de estado, con leyes que demoran una eternidad en cumplirse y, cuando se cumplen, resultan anacrónicas.
Entonces ¿a los argentinos no nos importa la educación?. Sí, claro que sí, después de la economía, la inflación, el miedo a perder el empleo, las tarifas, la pobreza, la corrupción, el futbol,etc.
¿Quién tiene la responsabilidad de la mala educación de la ciudadanía argentina?
¿El gran bonete?. ¿No es hora que los argentinos salgamos de esa adolescencia tardía en la que estamos enfrascados y nos lleva a buscar culpas en los demás?.
“Todos los problemas son problemas de la educación” decía don Domingo Faustino, y “la educación es un problema de todos” te digo yo.
Dejemos de rasgarnos las vestiduras para las cámaras o las redes sociales. Necesitamos del compromiso de todos, pensar en trabajar para el mediano y largo plazo, aunque algunos no lleguemos a ver los resultados. Codo a codo, no a los codazos. Construir ciudadanía pensando en el desarrollo, dejar de lado el pensamiento mágico y ocuparnos de una vez por todas de la realidad aceptando la responsabilidad de cada uno.

Excelente nota de Miguel Angel Samutt