Crimen de Lucas y Lautaro: imputaron a un cura, íntimo del comisario Centurión
Detectives de la División Homicidios de la Policía Federal Argentina (PFA) llevaron adelante un allanamiento por orden del fiscal Daniel Ichazo en la Iglesia Nuestra Señora del Huerto, de San Francisco Solano. Es a raíz de la presunción que pesa sobre el cura Fernando Papa, quien fue imputado por el delito de encubrimiento en el caso que investiga las muertes y desaparición de Lucas Escalante y Lautaro Morello.
Durante el allanamiento, se le incautó al cura Papa dos teléfonos. En ese marco, se supo que Ichazo, a cargo de la causa, sospecha de un vínculo estrecho entre el sacerdote y el comisario Francisco Centurión, por lo que se sospecha que el primero colaboró con el segundo prestándole su auto y su teléfono luego de que el comisario fuera allanado por la PFA en repetidas ocasiones antes de su detención.
Según dejaron trascender, Papa se convirtió en sospechoso luego de varios testimonios que lo apuntaban principalmente por su tarea pastoral en la Policía Bonaerense. Además, se sospecha que el cura borró todo el historial de mensajes y audios de WhatsApp enviados por Centurión en su teléfono.
Al declarar en la causa como testigo la semana pasada, Papa, que conoció al comisario años atrás a través de su tarea pastoral en la Policía Bonaerense, dijo “no recordar con quiénes se comunicaba Centurión”.
Cabe recordar que en las últimas horas, Ichazo elevó a juicio a Cristian Alejandro (26) y Maximiliano Tomas Centurión (26), hoy presos en penales bonaerenses. Lo mismo hizo para con el padre del primero y el tío del segundo, el comisario mayor Francisco Centurión, y otros cinco policías.

