Condenaron a los asesinos que mataron a un policía y un barrendero en un asalto a un colectivo
Un tribunal condenó hoy a prisión perpetua y 23 años de prisión a los dos hombres que asesinaron a un policía federal y un barrendero durante un asalto a bordo de un colectivo cometido en octubre de 2020, durante la pandemia del coronavirus, en el barrio porteño de Barracas.
Se trata de Diego Gastón Guida (41), quien fue condenado a prisión perpetua como autor material del hecho, y su cómplice Cristian Ramón Vivas (43), quien recibió una pena de 23 años de prisión.
El fallo dado a conocer esta mañana en el Palacio de Tribunales porteño por el Tribunal Oral en lo Criminal 7, en el marco del juicio por el doble homicidio del efectivo Esteban Nicolás Lagos (28) y de Juan Roberto Bonifacio (34).
El doble crimen de Barracas
El hecho tuvo lugar a las 23.40 del 19 de octubre de 2020 a bordo de un interno de la línea 100, ramal 1, que circulaba por la calle Vieytes, entre Quinquela Martín y Suárez. Allí fueron asaltados los pasajeros y el chofer por dos delincuentes que subieron armados.
Lagos, de 28 años, era padre de dos hijos y cumplía sus funciones en la División Ferrocarril Mitre de la PFA, y murió en el hospital policial Churruca. Estaba domiciliado en la localidad de Ezpeleta, Quilmes.
La otra víctima es Juan Roberto Bonifacio, de 34 años, quien viajaba rumbo a su casa, en la localidad de Sarandí, Avellaneda, y que también murió también producto de una herida de arma de fuego.
Según las fuentes, mientras uno de los ladrones se ubicó en la parte delantera de la unidad para amenazar al chofer, otro se fue al fondo.
Por ello, cuando Lagos, quien viajaba uniformado, se levantó de su asiento para dar la voz de alto, se inició un tiroteo y fue sorprendido por la espalda por el ladrón que estaba en la parte trasera de la unidad.
Diego Gastón Guida, uno de los condenados:

A raíz de los balazos, fueron alcanzados por las balas el policía, quien presentaba al menos tres disparos, el recolector de residuos y un tercer pasajero con una herida leve en un pie.
Los dos delincuentes resultaron ilesos y escaparon de la unidad luego de robarle al policía baleado su pistola calibre 9 milímetros reglamentaria.
Luego del asalto y el tiroteo, el chofer condujo el colectivo hasta la puerta de la comisaría vecinal 4D de la Policía de la Ciudad, donde pidió ayuda y desde donde se produjeron los traslados de los baleados.
El agente Lagos fue al hospital Churruca, donde falleció. En tanto que Bonifacio y el otro pasajero baleado fueron llevados al Argerich, donde el primero falleció con heridas en varios órganos y murió mientras era operado, mientras que el segundo presentaba una herida leve en un pie y ya fue derivado a otro sanatorio por su obra social, fuera de peligro.

