El merendero La niñez asiste a 150 vecinos de Plátanos
Por Nicolás Santomé
Cuatro vecinas del barrio Compal de Plátanos llevan adelante el Merendero La Niñez, en el que asisten a 150 personas. A pulmón, tratan de ayudar a los más necesitados en medio de una cuarentena que no tiene fecha de caducidad y que se prevé aún más dura para los que menos tienen.
Perla, una de las encargadas del Merendero, contó que desde que se decretó la cuarentena tuvieron que empezar a repartir, además de la merienda, la cena. «Creció muchísimo la demanda de gente que nos viene a pedir un plato de comida. Cuando empezamos, el año pasado, dábamos merienda a 20 chicos, y hoy viene todo el barrio. En la última comida repartimos 150 platos. La necesidad es muchísima, es un barrio de poca gente, pero muy humilde», explica.
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Junto a Perla están Albina, Paola y Ana, las otras integrantes del equipo del Merendero La Niñez. Ellas son las encargadas de recibir las donaciones y preparar lo que se va a comer. «Lo que más cocinamos son guisos, porque es lo que la gente trae: arroz, fideos, salsa de tomate y verduras. A veces, cuando se puede, juntamos algo de plata entre las cuatro, ya que todas trabajamos por nuestra cuenta, y compramos pollo o carne picada. Pero lo más importante son las donaciones, de los vecinos y especialmente del Padre Ignacio, de la Parroquia Santa Isabel, que nos da una gran ayuda porque todos los días nos trae algo: una bolsa con verduras, carne o paquetes de algún alimento. Sin esa ayuda no podríamos cocinar», asegura Perla, quien también destaca la ayuda de los comerciantes del barrio.
El Merendero funciona los martes y jueves, en tanto para la cena no hay días fijos: «Muchas veces pasa que en la Parroquia cocinan y nos avisan que nos van a a traer algo, entonces nos preparamos ese mismo día, puede ocurrir una vez a la semana o más. La verdad es que la Parroquia nos ayuda mucho», explican.
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Acerca de las medidas sanitarias, desde el Merendero – Comedor decidieron atender en la puerta, y piden a quienes vayan que primero dejen un táper. «Lo hacemos para que no se amontonen en la vereda. Nosotras tenemos barbijos y guantes, pero vienen muchos chicos que no los usan, queremos seguir ayudando pero necesitamos protegernos entre todos», aseguran.
Quienes deseen ayudar pueden acercarse a calle 157 entre 39A y 40, n° 3890. También pueden comunicarse con Perla Ábalos al 116420-6024.

