Berazategui | Salvan la vida a apicultor atacado por abejas
Un apicultor de Berazategui fue atacado por un enjambre de abejas y debió ser asistido por personal médico. Afortunadamente se encuentra bien y fuera de peligro, gracias a la rápida y eficaz atención recibida.
El apicultor en cuestión es Aldo Campillo, de 59 años y vecino de toda la vida de Berazategui. El hombre contó en un audio que reprodujo Realidad Sur que «el domingo 4 de octubre, trabajando en mis colmenas tuve un problema con mi traje y me atacaron varias abejas. Si bien no soy alérgico, me hinché y me broté todo, se me inflaron los labios, se me inflamó la glotis y tenía mucho dolor en el pecho».
De inmediato, el apicultor se subió a su automóvil y se dirigió a la farmacia más cercana: «Compré dos Decadron (NdR: un potente antiinflamatorio e inmunosupresor) y me los tomé. De ahí me fui directo a la Sábatto (NdR: el Centro de Salud Doctor Javier Sábatto, ubicado en 14 al 3100)».
«Al llegar, la enfermera que me recibió se asustó porque me vio muy mal: me dolía el pecho y me era dificultoso respirar», recordó el hombre, quien contó que «Vinieron dos médicos y tres enfermeras y me pusieron dos vías en los brazos. En menos de 5 o 10 minutos me habían estabilizado», indicó Campillo.

El apicultor contó que todo ocurrió cerca de las 11 horas, y que para las 13:30 «ya estaba en casa almorzando con mi familia», graficó para reconocer la labor médica y la atención recibida.
«Quiero agradecerlo en forma especial, porque todo el mundo putea y la gente comenta las malas y las buenas no las comenta nadie. En nuestro pueblo (sic) pasan cosas muy buenas y no son noticia. Tanto los médicos como los enfermeros estuvieron bárbaro», expresó el hombre, ya recuperado del todo.
Qué es ser apicultor
El apicultor es la persona encargada de criar y cuidar las abejas para así poder aprovechar comercialmente los productos que se logran a través de la práctica de la apicultura: la miel, el polen, la jalea real y el propóleo, entre otros. Para ello, el apicultor debe llevar a cabo una serie de tareas de preparación, mantenimiento y recolección.
Funciones del apicultor
El trabajo del apicultor incluye algunas tareas importantes como el emplazamiento de las colmenas, la recolección de los productos apícolas, la conservación de la miel y otras actividades de limpieza y mantenimiento.
– Emplazamiento de las colmenas: cuando comienza el período de floración de una determinada especie vegetal, el apicultor debe emplazar las colmenas en el espacio seleccionado. Dicha ubicación le facilita a las abejas su tarea de recolección del néctar y polen de las flores.
– Recolección de productos apícolas: luego que las abejas recogen el polen y néctar de las flores, la miel cristaliza y el apicultor debe recolectarla. Para realizar dicha labor, el apicultor debe ir protegido con un traje especial que evita que las abejas lo ataquen. Muchas veces, antes de la recolección se ahúma la colmena para tranquilizarlas.
– Conservación de los productos: por lo general, el apicultor guarda la miel en recipientes de cien kilogramos y luego la envasa en frascos de vidrio a medida que la van vendiendo. Es importante que la miel se conserve en lugares frescos, limpios y bien ventilados.
– Mantenimiento de las colmenas: cuando la etapa de recolección ha finalizado, el apicultor debe proceder con las tareas de limpieza. Para ello debe limpiar todas las colmenas retirando las celdas vacías. También debe quitar a los panales la parte reseca y sucia.
– Enjambrazón: otra de las tareas del apicultor consiste en asegurar la continuidad de la colmena mediante el proceso de enjambrazón. Dicha tarea consiste en recoger el enjambre que ha abandonado alguna colmena para colocarlo en una nueva colmena libre.

