Juan José Mussi y el Covid-19 en Berazategui: Ruido sin nueces
Columna de Opinión de Claudia Molina y Sergio Salgado.
“Gorrea a los vecinos” mientras incumple con los trabajadores municipales y los más elementales protocolos sanitarios, a propósito de la huelga de recolectores.
Juan José Mussi retomó la intendencia de Berazategui el 10 de diciembre de 2019 de la mano del “Frente de Todos”, con apoyo de la estructura histórica del PJ local, y de una lista con integración de las “orgas sociales” del Triunvirato de San Cayetano y el PCR (Suteba local). El “viejo” Mussi inauguró su nuevo mandato cercado por una manifestación de activistas ambientales que denuncian la destrucción de la costa, bosques y humedales de Hudson.
El 1 de enero de este año, Mussi despidió a 70 municipales, afectando áreas como Cultura, Desarrollo Urbano y Salud. En este cuadro de ajuste, cuando el intendente inaugura las sesiones del Honorable Concejo Deliberante (HCD) el 1 de marzo, vuelve a ser escrachado por una nueva manifestación de los ambientalistas, a quienes denostó en su discurso, en línea con la defensa del capital especulativo inmobiliario que ha hecho “su agosto” con los countries y barrios cerrados.
Con la declaración de la cuarentena, Juan José Mussi hace lo que mejor sabe hacer, que es “teatralizar un rol activo y comprometido de un Estado municipal presente a disposición de la población”: Facebook live del Intendente, anuncios grandilocuentes de “inversiones”, “desinfección”, “limpieza”, “atención a los sectores vulnerables” y un largo etc. Todo bajo el paraguas del “Quedate en casa”, como si un slogan alcanzara para resolver los enormes déficits de orden social con los que cuenta este distrito.
La realidad es que en Berazategui existe total impunidad de las patronales, como Rigolleau (ver nota en PolíticaObrera.com) o, en el caso del primer deceso, un obrero contagiado por su patrón, que falleció internado en la Clínica Privada de Ranelagh, cuya razón social y la identidad del “empresario” es escondida “bajo candado”.
Ante un caso de covid-19 que afectaría a un trabajador mecánico de los camiones municipales del sector de recolección, estalló la bronca contra los jefes y supervisores del área el pasado domingo 19 de abril cerca de la medianoche, que derivó en una nueva huelga de los trabajadores de higiene urbana y recolección, durante todo el lunes 20. Éstos se plantaron a la intendencia por ser obligados a trabajar normalmente durante todo el mes en curso, como si no hubiera una pandemia, sin la provisión de elementos de protección sanitaria mínima desde que se decretó el “aislamiento”.
Son estos trabajadores los que protagonizaron otra huelga, en octubre de 2019, conquistando una recategorización salarial. Hasta la madrugada del martes 21, la única respuesta del municipio fueron las amenazas de sanciones y descuentos salariales por “los días caídos”, dejando entrever que peligra incluso el pago de los sueldos de mayo, debido “a una caída de la recaudación”.
La dureza y contundencia de la medida de lucha, junto a la simpatía que generó en la población (como se vió reflejada en las redes y medios distritales); a pesar de la ausencia de los sindicatos reconocidos (STMB y UOEMB, ambos en la Federación del “Cholo” García, pero que expresan distintas alas del pejotismo local), hizo que “bajara a dar la cara”, el secretario de Obras Públicas, Juan Carlos Valor, y ensayara una respuesta parcial a los reclamos de los trabajadores.
Esta acción demuestra que los trabajadores municipales deben organizarse y elaborar su propio protocolo sanitario y de prestación de labores, en un área de por sí riesgosa en el cuadro del brote pandémico. Se alzaron con un triunfo parcial, que, aunque dista de ser una solución definitiva y acorde al cuadro que se vive, resulta un nuevo aporte, lección y aprendizaje de los trabajadores, para futuros choques con la patronal «negrera» de Mussi, viejo barón del Conurbano.
El Partido Obrero (tendencia) de Berazategui se pronunció por el triunfo de la huelga de los trabajadores de higiene urbana, y saluda su posterior triunfo. Exigimos al negrero J.J Mussi que deje de amenazar con multas a los vecinos, de “gorrear” a vecinos y municipales, restando sus propias responsabilidades como cabeza del Estado Municipal, y responsable e incumplidor de los más elementales protocolos sanitarios, entre las filas de los trabajadores Municipales y que responda de manera inmediata con la entrega de todos los elementos de protección e higiene, en todas las áreas de trabajo de los municipales, de manera suficiente y continua, con fiscalización de los trabajadores; y en todos los barrios.

