Facundo Pomponio, un emprendedor argentino con sangre italiana, está a punto de cumplir un sueño: certificarse como pizzaiolo en Nápoles, la cuna de la pizza. Hoy en día, sus pizzas están consideradas como de las mejores no solo de la zona sur del conurbano sino también del país.

La historia de Pomponio comenzó casi como un capricho, cuando empezó a hacer pizza napolitana. Su pasión por la pizza lo llevó a perfeccionar su técnica, dedicándole horas de esfuerzo y desvelo. Hoy, este profesor de educación física se encuentra en un gran momento profesional, a punto de obtener la certificación que lo acredita como un maestro pizzero.

La AVPN -Associazione Verace Pizza Napoletana- es una organización italiana que se encarga de certificar las pizzerías que cumplen con los estrictos estándares de la pizza napolitana. En mayo, Pomponio viajará a Italia con el objetivo de que su pizzería, Michele, se convierta en la segunda de Argentina en obtener esta prestigiosa certificación, y una de las primeras de Sudamérica.

Además de la certificación para su pizzería, Pomponio también se someterá a una capacitación y obtendrá la certificación personal como pizzaiolo.

La pandemia, una oportunidad

Los mentores de Facundo fueron los pizzaioli de la Associazione Vera Pizza Napoletana, de la Accademia della Pizza DOC y de algunas pizzerías de Caserta, Nápoles y Salerno. Volvió a la Argentina más convencido que nunca en una etapa que coincidió con el comienzo de la pandemia del Covid.