Un niño de 10 años murió baleado en medio de un tiroteo entre un policía de civil y motochorros en la localidad de Wilde, Avellaneda. La Justicia investiga la ocurrido al tiempo que los vecinos protestaron en el lugar por la falta de seguridad.

El tiroteo ocurrió alrededor de las 20 del miércoles en el cruce de las calles Coronel Rondeau y Caxaraville, cuando el chico salía con su mamá de un club de barrio al cual había ido a entrenar. Mientras cruzaba la calle, comenzó el feroz tiroteo, momento en que recibió dos balazos en la espalda y tórax.

Según relató un vecino que observó la secuencia completa, el tiroteo se produjo entre un policía de civil y motochorros que intentaron robarle su moto, motivo por el cual el agente dio la voz de alto y se defendió a tiros.

En medio de la terrorífica escena, el niño, Bastián Montoya Escalante, debió ser trasladado al Hospital Finochietto donde este jueves por la mañana lamentablemente terminaría muriendo.

Ante la falta de seguridad en el barrio y de peritos que custodien el lugar donde el menor resultó baleado, los vecinos de la zona realizaron una protesta.

“Estamos esperando que vengan a peritar y nadie custodia esta escena. Estamos indignados por el accionar policial, no sé por qué motivo vinieron a llevarse la moto de los delincuentes”, expresaron. “Los chicos del club marcaron con tiza los disparos”, reclamó otro vecino.

Fuentes judiciales informaron este mismo jueves por la mañana que por el crimen de Bastian fueron detenidos dos sospechosos, uno de ellos de 16 años de edad.