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29 de julio de 2026
Sociedad

Atropelló y mató a una mujer de 82 años y lo condenaron a un abrazo

Familiares de víctima aceptaron que el responsable del hecho no fuera a prisión.

El 4 de enero de 2015, Gonzalo Márquez atropelló con su moto a Elvira Kruzich, de 82 años, en la ciudad balnearia de Necochea. Pese a que se esperaba una condena a cinco años de prisión, familiares de la víctima aceptaron una de 3 años (excarcelable) y se abrazaron con el hombre.

Márquez afrontaba la acusación de “homicidio culposo agravado por conducción vehicular”, hecho por el cual podía recibir una pena de hasta cinco años de prisión.

Desde el momento en que comenzó el juicio hasta esta semana, la familia había rechazado cualquier acuerdo que evitara una pena de prisión de cumplimiento efectivo. Sin embargo, todo cambio el lunes, cuando el acusado rompió en llanto y pidió perdón a los familiares de Kruzich.

Fue así que el magistrado reunió en un cuarto intermedio al acusado y a los hijos de la víctima. El juez les preguntó si existía la posibilidad de que los familiares de Kruzich tomaran contacto personal con el imputado, a quien observó “muy conmocionado y compungido”. 

Los abogados aceptaron, y al regresar a la sala, Márquez pidió disculpas sin poder para de llorar. Les dijo que había sido un accidente y que estaba muy afectado y que lo sentía sinceramente.

Perdón

Según el juez, ante esa situación “uno de los hijos de la mujer, que había viajado con el otro hermano desde Rosario para el juicio, empezó a contar cosas de su mamá en un momento muy emotivo».

Pero lo que nadie esperaba es que uno de los hijos de Elvira, a ver que el hombre que había atropellado a su mamá no dejaba de llorar, se paró, lo abrazó y lo perdonó.

A la salida del proceso, el juez Juliano les pidió a los tres disculpas por los casi cinco años de demora por el proceso penal. Se trataba, según manifestó el magistrado, de un caso que «no necesitaba más tiempo de investigación».

«No buscamos Venganza»

 

El juez Juliano, por su parte, relató como vivió lo ocurrido: «Habló el imputado y entre sollozos, que hacían dificultoso comprender lo que decía, les pidió perdón a los familiares. Uno de los hijos de la víctima tomó la palabra comenzó a contar cómo era la mamá. Luego de hablar un poco dice que acepta las disculpas, como su hermano».

Sobre las demoras en el juicio (4 años y 8 meses), Juliano pidió disculpas «en nombre del Poder Judicial por el inexplicable tiempo que demandó tramitar una causa sencilla». Además, agradeció a ambas partes por «las enseñanzas que nos dejaron, que nos hacen mejores personas y mejor sociedad».

Redacción

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