Amplio rechazo al decreto de Macri que reduce los controles en los ingresos de residuos peligrosos
«Podría convertirnos en el basural del mundo».
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Luego de que el pasado 27 de agosto el presidente Mauricio Macri firmara el decreto 591/2019 que cambia los requisitos sobre la importación de residuos en Argentina y flexibiliza los controles, desde la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (Conarcoop) mostraron su descontento y publicaron un comunicado rechazando esa medida.
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El comunicado:
Desde la Conarcoop, y las federaciones nucleadas en nuestra organización, rechazamos la medida y manifestamos nuestra preocupación ante la falta de controles y políticas públicas que permitan el desarrollo de la gestión de residuos y reciclado de nuestras empresas.
El 27 de agosto, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, firmó el decreto 591/2019, que cambia los requisitos sobre la importación de residuos en Argentina y flexibiliza los controles sobre los mismos. Este, modifica el decreto 181/1992 de la Ley de Residuos Peligrosos, que había entrado en vigencia en el gobierno de Carlos Menem, después de que se desató un escándalo nacional por la posibilidad de que ingresaran al país desechos nucleares.
Hasta ahora para poder importar residuos se debía pedir una autorización ante la Secretaría de Ambiente (ex ministerio), que certificara las condiciones de los mismos. Con la nueva normativa firmada por Macri se quita este control a materiales reciclables como cartón, papel y plásticos permitiendo su importación indiscriminada.
El basural del mundo
Cabe destacar que hace un año varios países de la Unión Europea y China cerraron la importación de estos residuos debido a que entre los materiales reciclables recibían todo tipo de residuos que no podían ser procesados. Mientras estos países se protegen de los residuos peligrosos, en Argentina, el presidente formula este decreto que podría convertirnos en el basural del mundo.
Esta medida genera una doble preocupación. Por un lado, excluye y niega la realidad social que atraviesan más de 150.000 cartoneros que trabajan en las calles, sin acompañamiento del Estado Nacional para poder solventarse económicamente; como también desplaza a las cooperativas de reciclado y a sus asociadxs, que realizan la gestión de estos residuos, los reciclan y comercializan, fortaleciendo la producción nacional. Por el otro, la nueva disposición favorece la salida de capitales en el momento más crítico de la economía nacional de los últimos 15 años.
Políticas públicas
El presidente de la Conarcoop, y miembro de la Cooperativa de Reciclado Creando Conciencia, Ramiro Martínez, manifestó su rechazo a la normativa. Aseguró que “en este país hay muy pocas políticas públicas que aborden las problemáticas sobre la gestión de residuos».
Al mismo tiempo sostuvo que «aún hay muchas cosas por resolver y regular. Nos parece un despropósito que, con todo ese trabajo por delante, se traigan residuos de otras naciones que incluso pueden venir mezclados con otros que acá no podemos tratar, como por ejemplo las pilas».
Martínez finalizó diciendo que «estamos ante un problema muy importante. Por eso expresamos nuestra extrema preocupación por la seguridad ambiental de nuestro país, así como también por la exclusión de los sectores más vulnerables”.

