Denuncian discriminación en la Clínica del Niño de Quilmes
Por Nicolás Santomé
La pandemia y el aislamiento han cambiado (quizás para siempre) al mundo tal cual lo conocemos. La atención médica en sanatorios y hospitales, con el personal médico trabajando casi todo el día, sin descansos y hasta en algunas ocasiones sin los elementos necesarios, está afectando también a aquellos pacientes (y sus familias) que reciben atención por otras patologías, diferentes de las del Covid19.
Uno de esos casos es el de Ryan Aranda, nacido el 12 de junio del año pasado en un parto considerado distócico (aquellos que presentan alguna complicación y que no son posibles sin la intervención médica), quien desde ese momento ha permanecido internado en la Clínica del Niño. Su mamá, Yamila, denuncia que están siendo «discriminados» porque no reciben el mismo trato que otros pacientes desde que los horarios de visita se redujeron de las habituales dos horas por día (mediodía y tarde) a 30 minutos diarios (15 y 15).
«Lo que pido es tener el mismo derecho que otros pacientes: que Ryan pueda estar con su mamá», dice la mujer. «Por esto de la pandemia la Clínica del Niño redujo las visitas, pero no corre para todos los pacientes por igual. Otros, por el solo el hecho de no tener problemas neurológicos, tienen el privilegio de tener más tiempo juntos, con la justificación de que el paciente está triste y necesita a su mamá. Me parece bien que lo tengan, pero mi hijo no tiene ese mismo derecho», asegura.
Al nacer, Ryan fue diagnóstico con paresia braqueal izquierda, parálisis diafragmática derecha y atrofia cerebral aguda. Debieron realizarle una traqueotomía, por lo que actualmente está conectado a un respirador artificial. Además de dos intervenciones quirúrgicas, el pequeño tuvo un paro cardíaco, por lo que los médicos le practicaron maniobras de resucitación, entrando en convulsiones y derivando todo ello en la atrofia antes mencionada. «Que Ryan no pueda manifestarse no significa que no necesita de mi», sostiene Yamila. «Me parece muy injusto que suceda eso, tendrían que ser todos los pacientes iguales y con el mismo derecho», reclama la joven.
Esta situación fue presentada por Yamila al director de la Clínica del Niño, el Doctor Henry Herrera Romero, quien tuvo respuestas poco felices para con la mamá del niño: «tu hijo no se entera si lo visitan o no», fueron las palabras del profesional según manifestó la mujer. Además, según la joven, Herrera Romero le dijo estar «cansado de mis quejas, porque en otro momento le reclamé por los moretones que le dejaban a Ryan y porque no me pasaban los partes. Le aclaré que no voy a la clínica a hacer amigos, que yo lucho por mi hijo», indicó.
Yamila pide para su hijo el mismo trato que el resto de los pacientes, ni más ni menos. «Lo que pido es tener más tiempo con Ryan. Pido tener el mismo derecho que otros papás y mamás que pueden estar más tiempo con sus hijos. El mío no puede moverse, ni decirme que me extraña o que me ama, pero me necesita. Mi hijo también importa».

