«Para bajar el 25% el salario alcanza con una reunión entre un par de burócratas, pero para que tributen un 1% los empresarios multimillonarios estamos meses».
Carlos Raimundi, embajador argentino ante la Organización de Estados Americanos (OEA), mostró su descontento luego de que el Ministerio de Trabajo habilitara un trámite abreviado en función del acuerdo alcanzado por la UIA y CGT para licenciar personal sin tareas con el pago del 75% del salario neto por abril y mayo.
«Cuando nos hablan de «instituciones» no tenemos que ser ingenuos. Creo profundamente en éstas, en instituciones como paliar el hambre, garantizar la dignidad del trabajo, la institución de ampliar derechos o la institución de la Igualdad», explicó Raimundi este martes.
Luego continuó: «Posiblemente le doy prioridad a la realidad profunda que atraviesan millones de humildes y empobrecidos, y no sea tan formalista, como indican los manuales de ciencia política con los cuales me formé. Posiblemente ésta, también sea una característica de los gobiernos populares, despectivamente tildados de «populistas», indicó.
«Partamos de algo de total sentido común: entre un trabajador o un cuentapropista que ve resentidos sus ingresos o la familia de un trabajador informal o una familia sin otro ingreso que la asistencia del Estado (no porque no quiera tener ingresos, sino porque no puede), y un par de multimillonarios que seguramente hayan hecho parte de su fortuna evadiendo o especulando y tienen parte de ella en el exterior para seguir escatimándole impuestos al país, ¿quién tiene más resto? ¿Quién debería colaborar más para paliar los efectos inesperados e indeseados de esta pandemia? Está claro quién, ¿no?», se preguntó Raimundi.
«Ahora bien, con las instituciones que tenemos, hacen falta semanas y semanas para elaborar un proyecto de impuesto a esas riquezas, hay que consultar a la Corte y acondicionar el recinto del Congreso, respetar los plazos de la discusión en comisión, hacer reuniones con los bloques donde la oposición chicanea deliberadamente, escuchar miles de mentiras y falsedades para entorpecer la comprensión del tema, etc. etc. etc.», siguió.
El abogado sostuvo que «para bajar el 25% el salario de los/las laburantes alcanza con una reunión entre un par de burócratas que dicen representarlos y un grupo de grandes empresarios que siguen repartiendo utilidades, girando dividendos al exterior y facturando mucho dinero. Y ya saben que no me refiero a las pymes, a las que el Gobierno está asistiendo con todo lo que puede, sino precisamente a quienes tienen los mayores patrimonios personales del país».
«Para que tributen un 1% de ese patrimonio multimillonario (que seguramente recuperarán en cuestión de segundos con cualquier maniobra especulativa), estamos semanas y meses. Para bajar el salario de los laburantes, un desayuno de «trabajo». ¿No es hora de perder la ingenuidad y comprender profundamente para servir a quién están hechas algunas «instituciones»? Sin chicanas, soy profundamente democrático y respetuoso de las instituciones. La pregunta es: ¿cuáles, cómo deben funcionar y para servir qué intereses?», sostuvo, para finalizar, Raimundi.