Rescatan otros 66 animales maltratados y a punto de ser faenados en Berazategui
La Policía y la Justicia de Berazategui, con la colaboración de proteccionistas e integrantes de la Fundación Planeta Vivo, rescataron este jueves 66 animales de un domicilio donde se los maltrataba con fines de ser faenados. Se los mantenía hacinados, sin agua ni alimento y en visible mal estado de salud, indicaron las fuentes.
Todo comenzó con una denuncia por maltrato animal realizada el pasado 19 de noviembre, la cual recayó en la UFIyJ N° 1 de Berazategui. En consecuencia, se ordenó al Gabinete de la Comisaría 1° iniciar las investigaciones correspondientes, obteniéndose luego una orden de allanamiento.
Fue así como este jueves se dieron los procedimientos en un domicilio de la calle 9 al 3200, donde se identificó a un hombre de 61 años, J.M. Allí mismo se procedió a secuestrar cuero de conejo, en tanto que en el patio se hallaron varias jaulas y un corral en cuyo interior se hallaron gallinas, pavos, conejos y ovejas, todos ellos en muy mal estado de salud, indicaron las fuentes.
A raíz de estos hallazgos, las autoridades dispusieron la presencia de un médico veterinario, el cual constató el pésimo estado de salud en que se encontraban los animales, motivo por el cual se ordenó el traslado de los mismos a un refugio para su tratamiento.
Desde el Juzgado interviniente se ordenó la imputación de J.M. en una causa por Infracción a la ley 14.346, en tanto que los animales fueron trasladados a la Fundación Planeta Vivo, que también participó del allanamiento.
En total se rescataron 66 animales: tres ovejas (dos de ellas aparentemente preñadas), treinta conejos, 28 gallinas, gallos y pollitos, y cinco pavos, informaron las fuentes.
Faena clandestina en Berazategui
A mediados de octubre, ocho personas fueron detenidas por la Policía de Berazategui, acusadas de maltrato animal y faena clandestina en un predio de la zona este. En el lugar se secuestraron restos de distintos animales, incluidas cabezas de caballo, vísceras y ganado vivo.
En el lugar se encontraron restos de animales y varias cabezas de caballos que fueron reconocidos por sus propietarios. «Había tachos y baldes con intestinos y restos de los animales que habían sido faenados, creemos que producían embutidos para luego ser comercializados, todo sin ningún tipo de habilitación ni control bromatológico, por supuesto», indicó en ese momento una fuente de la investigación consultada por este medio.

