Quilmes: Prostituían a menores a cambio de alimentos y estupefacientes
La Fiscalía N° 8 de Berazategui, a cargo de Daniel Ichazo, investiga por estas horas un caso delitos contra la integridad sexual y explotación de menores de edad ocurrido en viviendas de la ribera de Quilmes.
Hasta el momento, las pesquisas dieron como resultado la detención de cinco personas, en tanto que se mantiene la búsqueda de dos prófugos. A todos ellos se les imputa haber enviado a las criaturas a domicilios de adultos a cambio de alimentos o estupefacientes.
El caso, que involucra hechos de extrema gravedad, se sustenta en múltiples declaraciones, actas y oficios reunidos por la fiscalía, asistida por la secretaria Dra. Laura Bustos y el secretario Dr. Ángel López, según informa el sitio Data Judicial.
De acuerdo con la acusación, la investigación apunta a que una mujer –madre de las víctimas– y su pareja (padrastro de las menores) habrían facilitado y colaborado activamente en las agresiones. Se les imputa haber enviado a las niñas a domicilios de adultos a cambio de pagos en especie, como alimentos o estupefacientes.
La acusación detalla que los imputados también permitieron que los abusos ocurrieran dentro de su propia vivienda, llegando incluso a filmar y fotografiar las agresiones sexuales. Las pruebas recabadas dan cuenta de que las menores fueron sometidas a situaciones de extrema violencia física y psicológica.
Avances en la investigación
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La investigación policial, a cargo del Gabinete de Ciberpedofilia y Trata de Personas de Quilmes , con la colaboración del Gabinete de Berazategui, permitió la detención de cinco personas. El padre de las menores fue el último en ser detenido y se espera que mañana sea indagado por la Fiscalía.
La Fiscalía N° 8 resolvió convocar a audiencias indagatorias para los imputados, mientras continúa con las tareas para identificar a más agresores involucrados en este circuito de explotación infantil.
La casa del horror en Quilmes: Secuestraban, abusaban y prostituían a menores de edad

En noviembre pasado, dos mujeres y un hombre fueron detenidos en Quilmes por mantener cautivas, abusar sexualmente y prostituir a menores de edad en una vivienda de la zona este. Las golpeaban con rebenques y las mantenían secuestradas, al tiempo que las amenazaban y abusaban sexualmente en reiteradas oportunidades.
Los hechos se conocieron a raíz de una denuncia iniciada de oficio el 29 de octubre de 2024 en la Comisaría de la Mujer y La Familia de Quilmes, donde una mujer puso en conocimiento que sus hermanas, menores de edad, se encontraban «siendo obligadas a tener relaciones sexuales a cambio de dinero» en un domicilio particular.
Tras negarse la joven a dar su identidad para efectuar la denuncia, la UFI N° 8 del Departamento Judicial local inició actuaciones de oficio para corroborar dicha información.
Fue en ese marco que, días después, se pudo corroborar la denuncia, ordenando la fiscalía un allanamiento de urgencia en un domicilio de la calle Mozart al 1600. Allí se logró rescatar a varias menores de edad, de entre 13 y 16 años, las cuales eran víctimas de explotación sexual.
Durante ese allanamiento, llevado adelante por agentes de la Comisaría 6ta, con apoyo de los GTO de la Comisaría Quilmes 8va., como así también de personal de Programa de Rescate de Víctimas de Trata, se procedió a la aprehensión de tres adultos, identificados como Celeste M. (20), Paola P. (38) y Diego R. (31).
De acuerdo con las fuentes, al requisar las viviendas que se encuentran en el terreno, dentro de una habitación cerrada y bloqueada por fuera, los agentes lograron rescatar a la hermana de la denunciante, una adolescente de 15 años. La menor, al igual que el resto de las víctimas, fueron puestas a resguardo de un gabinete interdisciplinario.
Secuestraron rebenques
Además, los oficiales secuestraron seis teléfonos celulares, una tablet, documentación y otros elementos de interés. También fueron incautados cuatro rebenques cruzados y zapatillas (elementos mencionados por las víctimas como elementos con los cuales eran agredidas), así como también una bolsa con focos de varios colores, utilizados en las habitaciones donde eran explotadas sexualmente.
«Logramos secuestrar muchos elementos de interés, incluidos tarjetas de memoria que serán peritadas porque aparentemente los abusos eran filmados y/o fotografiados», explicó una fuente ligada a la investigación.
El caso fue caratulado «Privación ilegítima de la libertad agravada, corrupción de menores, lesiones criminis causa, amenazas agravadas, abuso sexual con acceso carnal, explotación económica del ejercicio de la prostitución de menores y mayores agravadas y reducción a la servidumbre».


