El maravilloso desencuentro de reencontrarse
Por Milagros Müller
Reencuentros. Desencuentros. En muchos y diferentes momentos de nuestra vida podemos atravesar un reencuentro o un desencuentro con personas que nos rodean cotidianamente. Son situaciones que, aunque distintas, pueden tener varias similitudes que las emparentan.
Recuerdo cuando me reencontré, después de años, con una amiga muy cercana: ¡Qué satisfacción más grande volver a tenerla en mi vida!. Mismo sentimiento cuando me reencontré con mi abuela, un ser maravilloso que me tocó, por suerte.
Ahora mismo, estoy desencontrada con muchas personas. Pero, tengo que ser sincera, en este caso eso me ha sacado una mochila de encima. No sé si a ustedes les pasa que cargan con mochilas todo el tiempo. Mochilas que no son suyas, mochilas que sí lo son. Esto puede ser parte de reencontrarse con uno mismo, el poder librarse de mochilas (especialmente aquellas que no son nuestras) y liberarnos de una carga pesada.
El reencuentro con uno mismo lleva tiempo, toma trabajo y es complicado. Te lo digo yo que, justamente, estoy en ese camino de encontrarme a mí misma. ¿Qué es lo que me gusta hacer? ¿Qué no me gusta hacer? Sé que me gusta escribir y eso es lo que hago, al menos todos los miércoles y fines de semana. También disfrutar de un café o un mate, abrazar a mi familia, en fin, muchas otras cosas puedo enumerar. ¿A vos qué te gusta hacer?
El desencontrarse con uno mismo es muy difícil; no saber qué hacer, a dónde apuntar. Sentirse perdido sin saber a dónde ir, eso sí debe ser muy difícil. Pese a todo, considero que, al ver que existe el camino de encontrarse y buscarse, no estamos tan perdidos como creía.
En estas dos situaciones, tan distintas pero al mismo tiempo tan similares, creo que finalmente termina habiendo un solo camino, el camino maravilloso de desencontrarse para poder reencontrarnos. Espero que este texto haya sido algo lindo y reflexivo de leer un sábado por la mañana, con un mate o un café de por medio.
Una última pregunta: ¿Si tuvieras que buscarte a vos mismo, en dónde te buscarías? ¿En qué espacios, en qué lugares? ¿Te buscarías siquiera?


