Automovilista chocó y mató a un caballo suelto en Parque Pereyra: imputaron al dueño del equino
Un automovilista salvó su vida de milagro al embestir con su automóvil a un caballo dentro del Parque Pereyra, en jurisdicción de Berazategui. Las autoridades advirtieron una vez más sobre los peligros que representa dejar este tipo de animales sueltos en la zona, en tanto que el dueño del equino fue imputado por la justicia.
Los hechos se dieron el domingo por la noche, cuando un hombre de nacionalidad china, domiciliado en Florencio Varela, conducía su automóvil Volkswagen Vento por el Parque, momento en que, al llegar a la intersección de Camino Centenario y Camino General Belgrano, se cruzó en su trayecto un equino.
De acuerdo con las fuentes policiales, el conductor salvó su vida de milagro dado que el auto impactó de lleno al equino y pudo haber terminado dentro del habitáculo. Sin embargo, el animal murió en el acto producto del fuerte golpe recibido, indicaron los informantes.
Este hecho se suma a otros de similares características ocurridos este año dentro de los límites del Parque Pereyra. Desde el cuerpo de guardaparques vienen advirtiendo sobre los peligros que representan que los caballos sean dejados sueltos, poniendo en riesgo su integridad, pero sobre todo la vida de las personas que circulan en auto y moto por la zona.
Posteriormente, el propietario del animal, un hombre de 42 años que viven dentro del predio del Parque, fue aprehendido y quedó imputado por infracción a la Ley 14.346, de protección animal. Se supo que en ocasiones anteriores ya había sido advertido por las autoridades por dejar animales sueltos.
La advertencia de Guardaparques
«Lamentablemente el hilo se corta por lo más fino y la irresponsabilidad de quienes tienen caballos sueltos en el Parque, la falta de control del gobierno en predios de su propiedad cedidos para ser habitados por terceros llevan a esto que ocurrió el domingo a la noche», indicaron desde el cuerpo de Guardaparques.
«Hay que tener en cuenta que luego de la reparación del Camino Centenario no volvieron a realizar reductores de velocidad y que dicha ruta, de punta a punta, sigue como hace más de una década: sin iluminación. Así como fue un caballo puede ser una persona», advirtieron.
«Apelamos a la responsabilidad de los que conducen vehículos atravesando el Parque, que bajen la velocidad, que por más que no haya reductores, por el bien de los animales y de su propia seguridad, circulen con máxima precaución», pidieron, al tiempo que concluyeron: «Nos convertimos en un Parque de insensibles, total, ¿A quién le importa una vida menos de otro ser vivo en este lugar?».


